En el marco de la reunión del Consejo Provincial del Partido Justicialista bonaerense, el gobernador Axel Kicillof lanzó duras críticas contra la estrategia del Gobierno nacional para negociar con los mandatarios provinciales. Según planteó, Javier Milei primero les quita recursos a las provincias y después utiliza la posibilidad de devolverles parte de esos fondos como herramienta para conseguir respaldo político en el Congreso. “Es el crimen perfecto”, resumió.
Al finalizar el encuentro partidario en La Plata, Kicillof explicó que durante la reunión compartió un informe sobre las conversaciones que mantiene con otros gobernadores y referentes legislativos para evitar que el oficialismo avance con modificaciones al sistema electoral. Entre ellas, mencionó la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una iniciativa que el mandatario bonaerense rechaza.
El Gobernador apuntó especialmente contra el ministro del Interior, Diego Santilli, a quien responsabilizó por encabezar una estrategia de negociación que busca comprometer a las provincias con el programa político de Milei. Según sostuvo, el Gobierno nacional primero asfixia financieramente a los distritos y luego convoca a sus gobernadores para ofrecerles recursos a cambio de acompañamiento legislativo.
“Te roban los recursos y después lo que te ofrecen es prestártelos y les votás lo que ellos quieren, con intereses”, cuestionó. Y agregó: “Lo que te robaron, entonces hay provincias que hoy no pueden pagar los sueldos, van antes del fin de mes y les prestan la plata que les robaron con un interés y además con el agravante de tener que votar lo que le conviene al Gobierno”.
En esa línea, Kicillof afirmó que el oficialismo se había impuesto como plazo el 31 de octubre para avanzar con sus negociaciones, pero que no consiguió cumplir ese objetivo. También mencionó las reuniones que mantuvo con los presidentes de las cámaras de Diputados y Senadores, gobernadores y el diputado nacional Máximo Kirchner, en busca de una estrategia común para frenar las modificaciones electorales.
Para Kicillof, el intento de modificar las reglas electorales responde a una conveniencia del oficialismo y no a una discusión institucional genuina. “El Gobierno se ha dado como política, sobre todo desde que está Santilli, esa contradicción: perjudicar a la provincia de Buenos Aires y a todas las provincias argentinas, y luego tratar de comprometerlas con el plan del Gobierno, que es retirar las PASO, pero además hacer una manipulación del sistema electoral con el solo propósito de beneficiar al Gobierno”, sostuvo.
El mandatario también cuestionó las condiciones que, según su interpretación, forman parte de las conversaciones entre la Nación y los distritos. En particular, rechazó que se utilicen las necesidades financieras de las provincias para obtener compromisos políticos vinculados a la continuidad del oficialismo.
“¿Qué parte de democracia no entendieron? ¿Qué parte del federalismo malinterpretaron? No es eso, no funciona así”, planteó. Para el Gobernador, el peronismo debe defender los derechos electorales de la ciudadanía y evitar que el sistema se adapte a las necesidades coyunturales del Gobierno nacional.
El diagnóstico de Kicillof también incluyó una descripción de la situación económica y social. Durante el encuentro del PJ, el mandatario presentó un informe sobre los sectores productivos y el empleo en la provincia de Buenos Aires, mientras que algunos intendentes compartieron las dificultades que atraviesan sus distritos.
En ese contexto, sostuvo que la caída de los ingresos y el deterioro de las condiciones de vida trasladan cada vez más demandas hacia los gobiernos provinciales y municipales. Mencionó particularmente el crecimiento de las necesidades de atención en hospitales públicos, IOMA y otros servicios estatales, ante las dificultades de las familias para sostener sus coberturas médicas.
“No hay sector que se salve, no hay nadie que esté bien con este modelo”, afirmó. También cuestionó la política sanitaria nacional, la desregulación de los precios de los medicamentos y la interrupción de programas de provisión de remedios, como el Remediar.
Para el Gobernador, el problema excede las cuentas públicas y refleja un deterioro generalizado del tejido productivo y social. En ese sentido, advirtió que la crisis también golpea a las obras sociales y las clínicas privadas, lo que incrementa la presión sobre el sistema público de salud.
En otro tramo de la entrevista, Kicillof vinculó el escenario político argentino con los recientes resultados electorales internacionales. Destacó la victoria de Lula da Silva en Brasil y la derrota de Donald Trump en las elecciones legislativas de Estados Unidos, además del revés electoral de Benjamin Netanyahu en Israel.
Sobre el mandatario estadounidense, cuestionó especialmente su intervención en la política argentina durante las elecciones de 2025 y el respaldo financiero que brindó a Milei. “Ese grado de participación, estamos acá en la sede de este partido, tengo que decir que sólo tenemos ejemplos en la época de Braden o Perón, de que haya una injerencia tan directa en la organización de determinadas fuerzas políticas, en qué vota la gente y cuáles van a ser las amenazas y consecuencias”, señaló.
La lectura internacional funcionó también como un elemento de optimismo para el mandatario bonaerense, que consideró que los resultados electorales muestran que existen posibilidades de modificar el rumbo político.
Por último, consultado sobre el diálogo entre los distintos sectores del peronismo, Kicillof evitó dar por inaugurada una nueva etapa, aunque insistió en que existe una coincidencia sobre la necesidad de construir una alternativa frente al Gobierno nacional. “Tenemos que estar fuertes y dejar claridad con respecto a que el objetivo es que haya, después del gobierno de Milei, un gobierno que se ocupe de las necesidades del desarrollo, de la soberanía y de las necesidades del pueblo”, concluyó.