Por: Jorge Gómez Para Ecos Diarios
Hay nombres que empiezan a repetirse antes de que se anuncie una candidatura. Aparecen en reuniones y actividades políticas hasta ocupar un lugar en las especulaciones electorales. En Necochea, Andrea Cáceres es una de las figuras a observar.
No es una candidata proclamada para el año próximo ni está resuelta su participación por la Intendencia. Sin embargo, su nombre circula en el peronismo bonaerense, mantiene vínculos con dirigentes provinciales y forma parte de un espacio con años de presencia territorial.
Entre las referencias bonaerenses aparecen Carlos Bianco, ministro de Gobierno de Axel Kicillof, y Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad y jefe político de Cáceres. Ambos ocupan lugares centrales en el esquema de confianza del gobernador.
Nació en Quequén, tiene 45 años y es mamá de dos varones. Comenzó a ganar visibilidad con su llegada al Concejo Deliberante. Fue elegida concejal en 2017 por Unidad Ciudadana, después de imponerse en una interna, y volvió a acceder a una banca en 2021. Cumplió dos mandatos consecutivos, hasta 2025, aunque durante la última etapa pidió licencia para asumir responsabilidades en la administración bonaerense.
Profesora de música y formada en administración pública- entre otros pergaminos-, desarrolló tareas vinculadas con la educación y el trabajo socioeducativo. En la Provincia pasó por distintas funciones relacionadas con Niñez y Adolescencia, además de responsabilidades en Educación, hasta llegar a la actual conducción ejecutiva del Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia.
Es una estructura que exige coordinar equipos, administrar recursos y responder por políticas destinadas a una población vulnerable.
Esa experiencia no garantiza capacidad para gobernar un municipio. Son escalas distintas, con presupuestos, problemas y obligaciones que no se trasladan automáticamente de una administración a otra. Pero aporta una gimnasia de gestión relevante para quien eventualmente pretenda conducir una comuna.
También hay una evolución política que merece observarse. La concejala que llegó al recinto en 2017 no tenía la misma experiencia ni las herramientas que fue adquiriendo con el paso del tiempo. El contacto con funcionarios, la gestión provincial y la exposición a problemas complejos pueden modificar la mirada de una dirigente y su manera de entender el funcionamiento del Estado.
Ese recorrido podría integrar sus argumentos si decide competir por la Intendencia. Deberá demostrar, sin embargo, que la experiencia provincial puede traducirse en respuestas concretas para Necochea y Quequén.
La posible proyección de Andrea Cáceres no nació con las especulaciones sobre 2027. Detrás de su camino hay una construcción de más de una década, con una referencia reconocible en el espacio situado en calle 68, entre 61 y 63.
Allí funciona “Lo de Néstor”, que además de la actividad partidaria promueve iniciativas culturales, talleres, charlas y encuentros comunitarios. También reúne a personas que trabajan en políticas públicas, desde la discapacidad hasta la planificación. El espacio se referencia en Renacer Peronista, la corriente impulsada por Larroque y alineada con Kicillof.
Uno de los aspectos más interesantes de esta posible proyección es que su sector estaría trabajando en propuestas para distintas áreas de la administración municipal. Según la información recogida, entre los temas figuran economía, política tributaria, salud y planificación.
La búsqueda de asesoramiento y de equipos técnicos con experiencia en otros ámbitos del Estado incluiría contactos, dicen, que podrían concretarse en estas semanas, con profesionales vinculados con comunas bonaerenses con experiencia y conocimiento en el arte de administrar. La intención es estudiar los problemas de Necochea antes de que la campaña imponga sus tiempos. Se trata de una tarea en elaboración, no de un programa terminado ni de un equipo de gobierno confirmado.
El desafío no se limitaría a preparar una plataforma. Exigiría identificar personas capacitadas para desarrollar las propuestas y asumir responsabilidades. No alcanza con definir qué hacer. Hay que saber quiénes podrían llevarlo adelante.
En el horizonte de trabajo del sector aparecerían, según allegados, alrededor de 100 proyectos de ordenanzas y decretos, con la mirada puesta también en los primeros 100 días de una eventual gestión. La búsqueda de grandes consensos integra esa agenda.
La diferencia estará en la capacidad de priorizar, explicar de dónde saldrán los fondos y sostener cada propuesta ante el Concejo Deliberante y la comunidad.
La discusión tributaria, por ejemplo, no puede reducirse a prometer una baja de tasas. Exige estudiar qué se recauda, qué servicios se financian y qué cambios serían posibles sin comprometer áreas esenciales. Algo similar sucede con la salud pública y los servicios urbanos que condicionan la vida cotidiana de los barrios.
La consigna es sencilla, o sea hacerles la vida más fácil a los vecinos. Suena elemental, pero obliga a responder preguntas concretas. ¿Qué trámites podrían simplificarse? ¿Qué servicios deben mejorar? ¿Cómo se ordenan las inversiones? ¿Qué compromisos puede asumir el municipio con los recursos que efectivamente tiene? Las respuestas, más que los anuncios, permitirán medir la consistencia de cualquier propuesta.
Otro dato alimenta las especulaciones. En los últimos días trascendió que Andrea Cáceres podría dejar su función provincial para dedicarse de lleno a la construcción política en Necochea. No hay que confundir esa posibilidad con una decisión confirmada. Si se concretara, sería una señal sobre sus intenciones para el año próximo y le permitiría concentrarse en el armado local y avanzar en las propuestas.
El mapa electoral de 2027 todavía tiene incógnitas políticas e institucionales. Una de ellas es la discusión sobre las reglas electorales y la posibilidad de que los intendentes en funciones puedan volver a presentarse. En Necochea, la definición incide directamente sobre Arturo Rojas, que transita su segundo mandato. Bajo las reglas vigentes no está habilitado para buscar un tercero, aunque una eventual modificación legal podría cambiar el escenario.
La habilitación de Rojas modificaría las estrategias de todos los espacios. Tampoco puede descartarse que se exploren entendimientos entre sectores que hoy tienen recorridos propios. La relación de Andrea Cáceres con el gobierno provincial y sus vínculos locales abren interrogantes sobre acercamientos futuros, pero no hay elementos suficientes para presentar una convergencia con Rojas o una eventual incorporación de este al Movimiento al Derecho al Futuro (MDF) como decisiones tomadas.
La discusión tampoco se agota en el oficialismo municipal y el peronismo. La Libertad Avanza viene de imponerse en la última elección legislativa local y constituye otro actor central del escenario que se prepara para 2027.
En ese tablero, Cáceres reúne elementos para entrar en la conversación: experiencia legislativa, gestión provincial, vínculos bonaerenses y construcción territorial. Falta saber si esos atributos alcanzarán para convertirla en una aspirante competitiva, cómo será recibida por los demás sectores del peronismo y qué capacidad tendrá para ampliar su base política.
Hay, además, una pregunta que trasciende su nombre ¿Necochea está preparada para ser gobernada por una mujer al frente del Departamento Ejecutivo?
La cuestión no pasa solamente por el género de quien aspire a gobernar. También importan la trayectoria, la capacidad para conducir, la solidez de un proyecto, la calidad del equipo y la posibilidad de construir una mayoría social.
Si Andrea Cáceres decide competir, deberá demostrar esas condiciones; la comunidad, por su parte, tendrá la oportunidad de evaluar una alternativa que hasta ahora no ha encabezado el gobierno municipal.
La pregunta de fondo, entonces, no es solamente si quiere o puede ser intendente. Es si logrará encabezar una construcción que reúna capacidad de gestión, conocimiento del distrito, equipos de trabajo y una mayoría política y social dispuesta a acompañarla.
El 2027 todavía está abierto. En esa incertidumbre, donde abundan las especulaciones, pero faltan certezas, será importante distinguir entre quienes esperan que llegue su turno y quienes ya trabajan para estar preparados cuando arribe el momento de competir.