Ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una magnitud histórica durante la segunda mitad de 2026 y en 2027, el Gobierno bonaerense presentó un nuevo sistema de monitoreo hidrometeorológico que busca mejorar la prevención de inundaciones y anticipar escenarios de riesgo. La herramienta permitirá consultar en tiempo real datos sobre lluvias, caudales y niveles de agua para fortalecer la planificación y la capacidad de respuesta de los municipios.
El lanzamiento se realizó este martes en Bragado, en el marco del Comité de Cuenca de las Subregiones A2 y A3 del Río Salado, y forma parte del Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático que la Provincia desarrolla desde 2025. La estrategia combina el seguimiento permanente de las condiciones hídricas y meteorológicas con la coordinación entre organismos, obras de infraestructura y acciones preventivas para reducir el impacto de fenómenos extremos.
La presentación estuvo encabezada por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, junto a su par de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, e intendentes de la región. También participaron representantes de entidades agropecuarias, cooperativas, organismos científicos, universidades y distintos sectores vinculados con la producción y la gestión del agua.Monitoreo en tiempo real y acceso para los municipios
El nuevo Visor Hidrometeorológico reúne información de 150 estaciones de monitoreo, entre ellas 42 de gestión provincial, e integra registros de redes de organismos públicos y privados. Entre las variables disponibles se encuentran las precipitaciones, las condiciones meteorológicas, los niveles de ríos y arroyos, la calidad del agua y la profundidad de las napas freáticas.
La plataforma, desarrollada por el Ministerio de Infraestructura a través de la Autoridad del Agua (ADA) y su Sistema Inteligente de Monitoreo para la Prevención y Análisis del Riesgo Hidrometeorológico (SIMPARH), también incorpora datos del Sistema Nacional de Información Hídrica, el Instituto Nacional del Agua (INA), ACUMAR y la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, entre otras redes.
El sistema es de acceso público y no requiere registro. A través de la plataforma oficial, cualquier persona puede consultar los registros disponibles, filtrar la información por municipio o cuenca, elaborar gráficos, descargar reportes y analizar la evolución de los cuerpos de agua.
Además, los municipios bonaerenses contarán con usuarios y contraseñas para configurar tableros de control propios y acceder a herramientas que les permitan evaluar la evolución de las condiciones hidrológicas y meteorológicas en sus territorios. Esta modalidad suma los datos de campo de los 180 puntos que integran la Red Hidrométrica Provincial.
Durante la presentación, Katopodis destacó que la herramienta apunta a mejorar la capacidad de anticipación frente a escenarios de mayor riesgo climático. También planteó la necesidad de coordinar las políticas hídricas entre los distintos niveles del Estado y los sectores involucrados, al advertir que el agua atraviesa los límites jurisdiccionales.
Como parte de la estrategia preventiva, el Gobierno bonaerense prevé ampliar la infraestructura de monitoreo hasta alcanzar las 250 estaciones durante el período 2026-2030. El plan contempla, además, recursos para la operación y el mantenimiento de las redes existentes y la contratación, prevista para 2027, de un sistema centralizado de visualización, modelación de datos y emisión de alertas.
El objetivo es fortalecer la disponibilidad de información para la toma de decisiones y mejorar la detección temprana de situaciones que puedan derivar en inundaciones u otras emergencias vinculadas con las condiciones meteorológicas e hídricas.
En ese marco, Katopodis cuestionó al Gobierno nacional por el destino de los recursos destinados a obras hídricas. Según sostuvo, la Nación recaudó fondos para ese fin, pero no los estaría utilizando para cumplir con las obligaciones previstas por la ley.
La iniciativa provincial se inscribe en un escenario de preocupación por la acumulación de agua y la posibilidad de eventos climáticos extremos asociados a El Niño y al denominado Super Niño. Frente a ese panorama, la Provincia busca articular el monitoreo con la planificación de obras y la coordinación territorial para reducir la vulnerabilidad de las comunidades y proteger la actividad productiva.