Lula y Flavio Bolsonaro tuvieron el primer debate presidencial de cara a la segunda vuelta del domingo 25 de octubre. Organizado por Band News, ambos líderes se cruzaron en un formato más flexible y con mucho tiempo para preguntarse y re-preguntarse sobre diferentes temas de interés.
En ese marco, Lula le preguntó a Flavio si le había pedido prestado la motosierra a Milei y el hijo de Bolsonaro se limitó a responder que aplicará una "tijera" contra la corrupción del gobierno del Partido de los Trabajadores.
Lula insistió en sí el candidato de ultraderecha quiere replicar el modelo argentino y Bolsonaro esquivó la pregunta y lo acusó a Lula de ser amigo de Nicolás Maduro y el dictador de Nicaragua, Daniel Ortega y remarcó que su "tijera" no será aplicado contra la población sino contra los privilegios de los políticos.
El foco de Lula fue remarcar que el modelo libertario en Argentina generó pobreza y desocupación pero Flavio no tuvo interés en defenderlo.
En otro tramo del debate, Flavio le preguntó irónicamente a Lula porque el 73 por ciento de los presos habían votado por él y el jefe de estado le respondió de forma inmediata: "Quiero que me vote el 100 por ciento, hasta su padre".
Lula insistió en sí el candidato de ultraderecha quiere replicar el modelo argentino y Bolsonaro esquivó la pregunta y lo acusó a Lula de ser amigo de Nicolás Maduro y el dictador de Nicaragua, Daniel Ortega y remarcó que su "tijera" no será aplicado contra la población sino contra los privilegios de los políticos
Flavio se movió más articulado y sólido de lo que muchos esperaban sobre dos temas fundamentales: seguridad y el endeudamiento de las familias. Sobre el primer tema, Flavio prometió castración química contra quienes comentan delitos como la pedofilia y el estupro y defendió una baja de edad de imputabilidad. También afirmó que "el PT gobernó 20 de los últimos 24 años en el país" y planteó la necesidad de "poner fin a la era Lula".

Además, dijo que combatirá el crimen organizado que "Lula fue a defender a Estados Unidos" cuando se opuso a la declaración de organizaciones terroristas que impuso el Departamento de Estado.
Sobre el endeudamiento de las familias, Bolsonaro anunció que impulsará medidas de ayuda para los comerciantes con tasa de interés baja.
En el caso de Lula, hizo una fuerte defensa de gestión y anunció que el Estado absorberá las deudas de las familias de endeudadas. También acusó a Bolsonaro de querer privatizar el Sistema Unico de Salud y Petrobras.
El presidente de Brasil estuvo muy ágil y rápido en las respuestas e incomodó a Bolsonaro en su retórica sobre la complicidad del clan con los aranceles que impuso Donald Trump.
En esa línea, el líder del PT remarcó el vínculo de los Bolsonaro con el banquero Daniel Vorcaro y advirtió que la familia quiere volver al poder para controlar las instituciones que tienen que investigar sus delitos. Lula le preguntó cinco veces por los 134 millones de reales que su rival habría recibido del banquero Daniel Vorcaro. "¿Se los pagó o no?".
El viernes será el último debate antes de la elección y ahora las campañas están esperando las reacciones en las encuestas.