La recorrida de Axel Kicillof y Juan Grabois por el barrio La Cava, en San Isidro, tuvo una dimensión que excedió la agenda social de la jornada. Aunque el gobernador puso el foco en la crisis económica, la paralización de la obra pública nacional y el impacto del freno a la integración sociourbana, la actividad también funcionó como una primera señal de diálogo político entre dos espacios del peronismo que empiezan a mirar hacia 2027.
La cantidad de fotografías que Kicillof compartió en sus redes sociales después de la visita alimentó las interpretaciones. Desde el entorno de Grabois reconocieron ante INFOCIELO que el encuentro expresó una conversación entre ambos dirigentes con vistas al próximo turno electoral. No obstante, aclararon que se trata de un vínculo en construcción, sin un acuerdo cerrado ni definiciones sobre una eventual candidatura.
“¿Querés que empecemos a hablar? Vení, vamos a un barrio y Axel dijo dale”, sintetizaron desde el espacio del dirigente de Patria Grande al reconstruir el origen de la actividad. La elección de La Cava también tuvo una razón territorial: allí se buscó poner en valor el trabajo social que desarrolla el sector y la trayectoria de Fernanda Miño.
La recorrida incluyó visitas a vecinos y distintos espacios del barrio, junto al padre Lucas Schcolnik, de la parroquia Nuestra Señora de La Cava. Después, Kicillof vinculó la situación del lugar con la crisis que atraviesa la provincia de Buenos Aires y cuestionó la paralización de la política nacional de integración sociourbana.
Sin embargo, la lectura política no pasa únicamente por la actividad compartida. Según pudo reconstruir INFOCIELO, el acercamiento se inscribe en una conversación programática que podría adquirir mayor relevancia a medida que avance el armado opositor para 2027. Por ahora, las partes exploran coincidencias sin que eso implique una integración orgánica entre sus estructuras.
La posibilidad de una construcción común tiene, de todos modos, algunas condiciones. Desde el entorno de Grabois remarcaron que Patria Grande cuenta con su propio partido y que, aun si llegara a un entendimiento con Kicillof, no tiene previsto incorporarse al Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
La diferencia no supone un rechazo a la amplitud política que promueve el gobernador. Por el contrario, en el espacio de Grabois señalaron que siempre defendieron la construcción de mayorías y que no tienen una posición sectaria. La discusión, explicaron, pasa por la orientación política del eventual frente y, especialmente, por quién lo conduciría.
En esa lectura, la identidad de quien encabece una propuesta presidencial no es un asunto secundario. Desde Patria Grande recordaron que el espacio no acompañó las candidaturas presidenciales de Daniel Scioli, Alberto Fernández ni Sergio Massa, una referencia que permite dimensionar el peso que le asignan a la discusión sobre el liderazgo y el rumbo de una futura coalición.
La definición también dialoga con las últimas declaraciones de Kicillof. Este jueves, en una entrevista con Futurock, el gobernador evitó dar por lanzada una candidatura presidencial, pero defendió la construcción del MDF y sostuvo que estará “donde tenga que estar”. En ese marco, insistió en la necesidad de conformar un espacio amplio, opositor y confrontativo con el gobierno de Javier Milei, abierto a sectores que en otros momentos tuvieron posiciones diferentes.
La coincidencia en la necesidad de ampliar la oposición aparece como un punto de contacto. La incógnita es hasta dónde puede llegar ese entendimiento y qué condiciones exigiría cada espacio para participar de una construcción común.
La conversación entre Kicillof y Grabois también se produce después de que el dirigente social afirmara que, si Cristina Fernández de Kirchner no puede ser candidata, “es obvio que es Axel”. La frase volvió a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa al peronismo: cómo ordenar su estrategia electoral si la expresidenta no puede competir.
Desde el entorno de Grabois sostienen que Cristina sigue siendo la primera opción. También mantienen el reclamo contra su proscripción y su encarcelamiento, pero consideran improbable que pueda presentarse si no se revierte su situación judicial.
En contraposición, esa misma definición tuvo una recepción cautelosa en el entorno del gobernador. Consultados por INFOCIELO, desde el kicillofismo señalaron que se trata de una opinión del dirigente social y remarcaron que respetan las posiciones de todos los compañeros, sin dar por hecho que esa postura implique un acuerdo electoral entre ambos espacios.
En ese escenario, la figura de Kicillof aparece como una alternativa posible. La definición pública de Grabois, sin embargo, no equivale por sí sola a un acuerdo electoral. Desde su espacio señalaron que todavía no hay una decisión sobre el papel que tendrá el dirigente social en 2027, aunque reconocieron que algunos sectores le vienen planteando la posibilidad de competir por la gobernación bonaerense.
El acercamiento entre Kicillof y Grabois se produjo en una semana atravesada por versiones sobre una posible fórmula presidencial de Sergio Massa y Máximo Kirchner. La hipótesis circuló en medios políticos y sumó otro elemento a la disputa por el liderazgo del peronismo, aunque Máximo Kirchner negó esa posibilidad.
La sucesión de movimientos vuelve a exponer las dificultades del peronismo para ordenar una estrategia común. Mientras Kicillof busca ampliar su construcción y evita presentar una candidatura como una decisión tomada, distintos sectores empiezan a tantear posibles alianzas y alternativas para el próximo turno electoral.
El calendario también agrega presión: el Día de la Lealtad volverá a encontrar a las distintas tribus peronistas con actividades separadas, una señal de que la unidad sigue siendo una consigna compartida, pero todavía sin una traducción política definida.
En ese contexto, la recorrida por La Cava no alcanza para hablar de una alianza ni de un acuerdo electoral. Sí permite registrar un primer movimiento: Kicillof y Grabois aceptaron abrir una conversación que, según reconocen desde el entorno del dirigente social, apunta a discutir qué tipo de oposición construir y bajo qué liderazgo de cara a 2027.