El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires extendió por un mes el plazo para que las obras sociales se adhieran al llamado Régimen Especial de Regularización de Deudas. La moratoria se lanzó a mediados de agosto con la intención de recuperar unos 150 mil millones de pesos correspondientes a servicios prestados por hospitales públicos. Buscan que más entidades se adhieran.
La prórroga quedó oficializada este lunes en la Resolución 136 del Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO). La entidad presidida por Nicolás Kreplak prorrogó hasta el 31 de octubre inclusive el plazo para que las obras sociales se acogan al régimen de regularización de deudas. La extensión no modifica el universo de sujetos alcanzados, los trámites que deben hacer ni sus condiciones simplemente la da un mes más a una iniciativa que en un principio estuvo abierta hasta el 26 de septiembre.
Según la norma publicada en el Boletín Oficial de hoy, la prórroga busca “favorecer una mayor participación de las obras sociales nacionales alcanzadas por el régimen, ampliando la posibilidad de regularización de las obligaciones comprendidas y optimizando el recupero de los créditos”.
Uno de los puntos más sensibles y de mayor impacto político de la medida es el destino de los fondos. Por la Ley SAMO, la mitad de todo el dinero que se logre recuperar de las obras sociales nacionales se destinará directamente a mejorar el salario de los trabajadores hospitalarios.
Este mecanismo convierte al personal de salud en un actor central del recupero de costos, ya que el flujo de recursos no solo garantiza la sostenibilidad del sistema e infraestructura, sino que impacta de forma inmediata en el bolsillo de médicos, enfermeros y administrativos que sostienen la atención pública ante el crecimiento de la demanda.
La moratoria tendrá una ventana de adhesión de 45 días corridos. Las obras sociales podrán incluir facturas impagas emitidas hasta sesenta días antes de la fecha, bajo las siguientes modalidades: