El Gobierno de Javier Milei ya tiene reemplazo para la Secretaría Nacional de Discapacidad y eligió para el cargo a un dirigente con pasado en la gestión de María Eugenia Vidal. Pablo Di Liscia, extitular del IOMA durante el gobierno bonaerense de Cambiemos, asumirá al frente del organismo por recomendación del ministro de Economía, Luis Caputo.
El nombramiento se conoció este martes, en medio de la fuerte discusión que generaron los cambios incluidos en el proyecto de Presupuesto 2027 para las pensiones por invalidez laboral y el sistema de prestaciones. Di Liscia ocupará el lugar que dejó vacante Alejandro Vilches, quien renunció por “motivos personales” mientras crecía la tensión por la política oficial hacia el sector.
Di Liscia fue presidente del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) entre diciembre de 2017 y diciembre de 2019, durante la última parte de la gestión de María Eugenia Vidal.
Antes había desarrollado buena parte de su carrera en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Allí ocupó, entre otros cargos, la Subsecretaría de Higiene Urbana y la Dirección General de Control de Gestión, dentro de la estructura que encabezaba Horacio Rodríguez Larreta.
Su llegada a IOMA se produjo precisamente desde el gabinete porteño, cuando Vidal decidió desplazar a Carlos D’Abate de la conducción de la obra social bonaerense.
Ahora desembarca en Nación con una misión que según el ministerio de Salud nacioonal busca “optimizar el acceso a las prestaciones”, fortalecer los mecanismos de gestión y control y garantizar una administración eficiente de los recursos, según informó oficialmente el Gobierno.
El nuevo secretario continuará además con las auditorías de las pensiones por invalidez laboral. El objetivo declarado por la administración libertaria es detectar irregularidades y beneficios que, según el Gobierno, fueron otorgados de manera fraudulenta.
Ese enfoque también tiene un antecedente en su paso por IOMA. Durante su gestión, la obra social implementó cambios en los nomencladores y en los mecanismos de contratación y control de prestaciones. En 2018, Di Liscia había defendido la decisión de revisar los valores de las prótesis y eliminar intermediarios en determinados circuitos de contratación.
En paralelo, el oficialismo sostiene que ninguna persona con discapacidad perdió su pensión desde el inicio de la gestión y que los valores de las prestaciones deberán actualizarse, como mínimo, de acuerdo con la inflación.
La designación se conoce después de la salida del anterior secretario de Discapacidad y mientras organizaciones, prestadores y familias cuestionan el impacto que podrían tener las modificaciones planteadas por el Gobierno en el Presupuesto 2027.
Entre los puntos que generaron mayor preocupación aparecen los cambios en las condiciones de compatibilidad de las pensiones con ingresos laborales y las modificaciones sobre el nomenclador de prestaciones.
El propio vocero presidencial Adrián Ravier aseguró que “para este gobierno las personas con discapacidad son una prioridad” frente a los numerosos reclamos de familiares y entidades que representan los derechos de los pacientes. También sostuvo que las pensiones no están en riesgo y que el nomenclador tendrá, como mínimo, una actualización vinculada al IPC.
El desafío para el nuevo funcionario será continuar las auditorías y el reordenamiento administrativo que reivindica Milei, mientras el Congreso discute precisamente las reglas que definirán el futuro de las pensiones y del sistema de atención a las personas con discapacidad.