Por: diario NQ
Almada aseguró que las dificultades económicas se manifiestan en diferentes sectores y mencionó especialmente la pérdida de poder adquisitivo, el endeudamiento de las familias, la caída del consumo y las complicaciones que atraviesan comercios y empresas.
“La gente no llega a fin de mes, hay cada vez más chicos yendo a los comedores escolares, gente endeudada, jubilados que ya no tienen algunos remedios y tienen que elegir entre qué remedio comprar y cuál no”, describió.
La concejal sostuvo que uno de los fenómenos más preocupantes es el nivel de endeudamiento de las familias y remarcó que, a diferencia de otros momentos, muchas personas recurren actualmente al crédito para afrontar necesidades esenciales.
“No es para comprar televisores que la gente se endeuda”, expresó.
Según explicó, existen familias que toman deuda para afrontar los gastos iniciales de un alquiler, llegar a fin de mes o realizar tratamientos médicos.
También señaló que trabajadores con empleos formales atraviesan dificultades para completar el mes debido a salarios que, según consideró, permanecen retrasados respecto del costo de vida.
En ese sentido, cuestionó las cifras oficiales de inflación y utilizó como ejemplo los aumentos que se observan periódicamente en los combustibles.
Almada relacionó la situación económica con una mayor presión sobre los servicios estatales.
Según indicó durante la entrevista, existe un 25% más de personas recurriendo a hospitales públicos, debido a que una parte de la población dejó de poder pagar una prepaga o no puede afrontar los adicionales que debe abonar aun contando con obra social.
“Queremos déficit cero, pero por el otro lado estamos sobrecargando lo público”, cuestionó.
Para la concejal, esta mayor demanda resulta particularmente importante en la provincia de Buenos Aires, donde sostuvo que existen dificultades financieras por recursos que Nación no transfiere.
Otro de los ejemplos utilizados por Almada fue el incremento de la cantidad de alumnos que concurren a comedores escolares.
La dirigente explicó que el aumento de la demanda llevó a reforzar la alimentación dentro de las escuelas y se refirió a la suspensión temporal de la entrega de módulos alimentarios extraordinarios a las familias.
Recordó que esos módulos comenzaron a utilizarse durante la pandemia, cuando los estudiantes no podían concurrir presencialmente a los establecimientos.
“Se han sobrepoblado los comedores escolares de tal forma que se tuvo que elegir”, señaló.
Almada sostuvo que el objetivo debería ser que cada familia pueda adquirir sus propios alimentos y compartirlos en su hogar, pero reconoció que la realidad económica obliga actualmente a sostener y reforzar la asistencia.
En ese contexto, cuestionó un proyecto presentado por La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante para reclamar que la Provincia continúe entregando los módulos alimentarios.
Almada consideró contradictorio que el espacio libertario cuestione el asistencialismo y, al mismo tiempo, reclame al gobierno bonaerense la continuidad de una ayuda alimentaria.
“Exijámosle al gobierno de la provincia de Buenos Aires, no hay ningún problema, pero exíjanle también al Gobierno de la Nación Argentina. Entonces ahí estaríamos hablando de coherencia”, sostuvo.
También cuestionó al Ministerio de Capital Humano y aseguró que la Provincia debe afrontar una creciente demanda social mientras atraviesa restricciones financieras.
Almada volvió a poner el foco sobre los recursos recaudados a través de los combustibles y su utilización para infraestructura.
Según explicó, una parte de esos impuestos tiene destinos establecidos legalmente para áreas como rutas, obras hídricas y vivienda.
La concejal cuestionó que esos recursos no estén regresando en obras y vinculó la situación con el deterioro vial y los problemas que atraviesa el sector rural después de las intensas lluvias registradas en la región.
“Hay un fondo que pagamos todos los días cuando vamos al surtidor”, insistió.
También destacó la reciente presencia del ministro bonaerense de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y su diálogo con productores rurales de la zona para abordar las dificultades de los caminos.
La concejal también fue muy crítica con la iniciativa de sectores de La Libertad Avanza para establecer una auditoría externa sobre el Ejecutivo municipal mediante profesionales ajenos al Concejo Deliberante.
Almada consideró que el proyecto desconoce una de las responsabilidades centrales de los propios concejales: controlar al Departamento Ejecutivo.
“Me parece un disparate que cada gestión tenga que ser controlada y poner un contador y un abogado externo para controlar al Ejecutivo”, afirmó.
Recordó además que existe el Tribunal de Cuentas y sostuvo que los concejales ya cuentan con atribuciones para ejercer tareas de control.
“Si la gente me votó a mí para que yo haga eso, ¿por qué lo que yo tengo que hacer le tengo que delegar el trabajo a uno de afuera?”, planteó.
Incluso puso en duda que la iniciativa consiga avanzar dentro del cuerpo deliberativo.
“Vender humo y tirar un título no está bueno. Hay que ser coherentes, hay que ser serios”, expresó.