El recambio en la conducción del bloque de La Libertad Avanza llevaba meses decidido, pero necesitó de una última negociación para hacerse realidad. Juan Esteban Osaba finalmente quedó al frente de la bancada y Agustín Romo dejó la jefatura para asumir como vicepresidente de la Cámara, un lugar casi figurativo y sin peso alguno. Detrás del enroque hubo desgaste interno, pulseadas entre los distintos sectores libertarios y, sobre todo, una negociación contrarreloj para conseguir los votos que permitieran cerrar la salida.
La historia comenzó mucho antes de la sesión de ayer. Romo había quedado en la mira de sus propios compañeros por su falta de conducción política y legislativa. En el peronismo, incluso, explicaban que durante todo el año habían evitado aportar los votos necesarios para sostenerlo en el cargo. “Era más fácil tener enfrente a alguien que no habla y no discute, solo mira el teléfono en la sesión”, resumía por lo bajo un legislador que camina hace años los pasillos legislativos.
El diagnóstico era compartido dentro de la propia bancada libertaria. La falta de presencia territorial, las ausencias en reuniones y una conducción que, según sus propios compañeros, se ejercía desde la Ciudad de Buenos Aires terminaron acelerando una decisión que había sido postergada en diciembre por pedido de Javier Milei.
El episodio que terminó de acelerar el recambio fue la presentación en soledad del proyecto de Héctor Gay para eliminar el Senado bonaerense en abril último. La iniciativa, considerada estratégica dentro de la agenda libertaria, llevaba únicamente la firma de un integrante de la bancada cuando, puertas adentro, esperaban que fuera respaldada por todo el bloque. Para los legisladores que ya cuestionaban a Romo, aquello terminó de confirmar la falta de conducción: “El bloque estaba sin rumbo ni conducción, un proyecto tan importante como es el de eliminar el Senado no puede tener solo una firma”, explicaban por entonces.
El malestar no se limitaba a ese proyecto. La ausencia de Romo en actividades centrales de la agenda legislativa, como la capacitación sobre la Boleta Única en Papel, volvió a alimentar las críticas sobre su falta de presencia en La Plata. En el bloque sostenían que resultaba imposible sostener una estrategia legislativa para la Provincia con un presidente que pasaba buena parte de su tiempo en la Ciudad de Buenos Aires y pretendía conducir a distancia. Así, el proyecto de Gay terminó siendo la gota que rebalsó un vaso que ya venía cargándose desde hacía meses. Desde ese momento, Osaba era el jefe sin oficializar y Romo el que ponía la firma.
La disputa interna entre el parejismo y Las Fuerzas del Cielo terminó de inclinar la balanza. Con Osaba, dirigente cercano al armado de Sebastián Pareja, la conducción de una bancada de 20 diputados pasó a manos del sector que responde a Karina Milei. Del otro lado, el espacio referenciado en Santiago Caputo quedó reducido en Diputados a Romo y Nahuel Sotelo.
El problema fue que una cosa era decidir el recambio y otra conseguir los votos para concretarlo. Durante toda la mañana de ayer hubo negociaciones entre los distintos bloques para garantizar que Osaba pudiera asumir la conducción.
En el campamento libertario aseguran que La Cámpora intentó aprovechar la situación para negociar sus votos a cambio del acompañamiento de iniciativas del peronismo en el recinto. La reacción fue inmediata: “No nos van a extorsionar”, fue una de las frases que circuló entre los legisladores de La Libertad Avanza durante las conversaciones.

Finalmente, el acuerdo se destrabó y el recambio pudo concretarse. Cuestión que no se había plasmar en sesiones anteriores, como cuando se cayó la sesión pedida por la oposición por IOMA. La sesión comenzó con la aceptación de la renuncia de Osaba a la vicepresidencia de la Cámara, cargo que pasó a manos de Romo, mientras el platense asumió el control político del bloque.
Para Romo, la nueva función significó conservar un lugar institucional, pero perder la conducción de una bancada de 20 diputados, que era el principal, tal vez el único, espacio de poder político de las Fuerzas del Cielo.
Hoy asumí como Vicepresidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Le agradezco a los Diputados de todos los bloques por la confianza. Fueron casi 2 años como Presidente del bloque LLA donde logramos muchísimas cosas, antes siendo pocos y ahora siendo 20. Le… pic.twitter.com/C3FhLHJUYS
— Agustín Romo (@agustinromm) August 27, 2026
El propio diputado buscó mostrar el movimiento desde otra perspectiva en sus redes sociales, único lugar en el cual se siente en su mundo, y puso el foco en su jura como vicepresidente de la Cámara. Una salida elegante para maquillar una derrota política que, puertas adentro de La Libertad Avanza, se venía cocinando desde hacía meses.
Así, el enroque que ayer finalmente se concretó no fue una sorpresa. Fue el desenlace de una interna que enfrentó a dos modelos dentro de La Libertad Avanza: el sector territorial de Pareja, que ahora controla la bancada, y el espacio de Caputo, que perdió a su principal delegado en la conducción legislativa.