jueves 20 de agosto de 2026 - Edición Nº766

NACIONAL | 20 ago 2026

Al borde del default: cómo y para qué se endeudan las familias argentinas

08:33 |Ganadores y perdedores de la crisis que empuja a las familias a contraer deudas impagables para subsistir con lo mínimo indispensable.


El último estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expone un drama cuya gravedad se expone en las pantallas y empieza a sonar en la política, pero no termina de calar en la agenda de la calle: el sobreendeudamiento de las familias argentinas como última estrategia obligada de supervivencia. Un drama que, hay que decirlo, tiene víctimas y victimarios, ganadores y perdedores.

Los datos duros dicen que al mes de junio de 2026, la morosidad de las familias con los bancos alcanzó un 12,8%, consolidando un salto exponencial desde el 2,5% registrado en octubre de 2024. Al incorporar al análisis a los Proveedores No Financieros de Crédito (billeteras virtuales e instituciones de microconsumo), la irregularidad total de los hogares argentinos trepa al 15,5%, niveles que no se registraban en la Argentina desde la salida de la crisis de 2001.

Hay varias preguntas que se desprenden al momento de chocar con esa información:

Por qué: El derrumbe del salario real como motor del endeudamiento

Frente a la narrativa del Gobierno de Javier Milei, que suele atribuir el endeudamiento a “gastos irresponsables” o falta de educación financiera, los datos del CEPA son contundentes: las familias no se endeudan para viajar o comprar tecnología; lo hacen para cubrir el bache que deja un sueldo pulverizado.

Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el salario real de los trabajadores registrados acumula una caída del 8,7% si se mide bajo la estructura oficial del INDEC. Sin embargo, el informe advierte que, al corregir el cálculo utilizando la canasta real de consumo (ENGHo 2017/18), la pérdida de poder adquisitivo real de los salarios registrados asciende a un brutal 18,7%.

Con ingresos que se derrumban, la tarjeta de crédito y los préstamos personales se transformaron en un “suplemento alimentario” o en el único recurso para pagar los servicios básicos. Hoy en día, la pesada mochila de las deudas mensuales ya se devora, en promedio, el 24,1% de la masa salarial total de las familias.

Cómo: Tarjetas de crédito y el “boom” de las billeteras virtuales

El mapa del endeudamiento familiar se divide hoy en dos grandes canales con realidades muy distintas:

El canal bancario tradicional

Dentro del sistema financiero regulado, el endeudamiento se concentró de manera alarmante en herramientas de financiamiento directo al consumo. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito representan el 64,3% de la deuda familiar total ($43,98 billones sobre un total de $68,36 billones). La imposibilidad de pago en este segmento es notoria:

  • La mora en préstamos personales escaló del 3,3% (octubre de 2024) al 15,9% (mayo de 2026).
  • La irregularidad en tarjetas de crédito saltó del 1,6% al 13,1% en el mismo período.

El canal digital (Billeteras virtuales y Fintech)

Ante las mayores restricciones del sistema bancario tradicional, las familias de menores recursos o empleo informal migraron masivamente hacia las plataformas digitales. En este segmento, el estallido de la morosidad es dramático: la mora con billeteras virtuales saltó del 7,3% (noviembre de 2024) a un histórico 30,1% en junio de 2026. Esta cifra pulverizó el récord previo de la pandemia del COVID-19, que había alcanzado el 27,1% en mayo de 2020.

En términos humanos, de los 20,97 millones de deudores que registra la Central de Deudores (CENDEU), 5,91 millones de personas ya se encuentran formalmente en situación de morosidad (con atrasos de pago superiores a los 90 días). De ese universo en default, 2,90 millones son morosos exclusivos de billeteras virtuales, personas que no registran deudas con bancos pero que ya no pueden pagar sus obligaciones digitales.

Quienes ganan: del banco a tasas del 1375%

El informe de CEPA enciende una alarma adicional sobre la “precarización del endeudamiento”. Debido a que los bancos están achicando sus carteras y bloqueando el crédito a clientes con antecedentes de mora, las familias caen en un espiral de desespero: se endeudan en el canal digital para cancelar deudas bancarias, o terminan en manos de financieras de consumo y prestamistas barriales.

Esta migración implica pasar de una deuda bancaria con Costo Financiero Total (CFT) de hasta el 180% anual, a deudas en billeteras virtuales con CFT de hasta el 1375% anual.

Este nicho de financiamiento de consumo masivo muestra ratios de morosidad extremos que rozan la inviabilidad comercial:

  • Mins: Registra un 91,0% de morosidad en su cartera.
  • Waynicoin: 75,6% de mora.
  • Bazar Avenida (Megatone): 71,2% de mora.
  • Credil: 65,8% de mora.
  • Frávega: 57,5% de morosidad por financiamiento en punto de venta.

Quiénes pierden: la juventud a la cabeza

Al analizar la segmentación de la crisis por edades, el diagnóstico muestra que los jóvenes se llevan la peor parte. Los menores de 34 años explican casi 4 de cada 10 deudores morosos de la Argentina (38,7%).

Este grupo poblacional es el que tiene mayor preferencia por los canales digitales, pero también es el más expuesto a la informalidad y la inestabilidad de ingresos. Como consecuencia, el 72,6% de los jóvenes morosos posee deudas incumplidas con billeteras virtuales. Las tasas de morosidad total por tramos de edad son escalofriantes en las nuevas generaciones:

  • De 18 a 19 años: La tasa de morosidad alcanza el 32,7%.
  • De 20 a 24 años: El ratio de mora toca el 33,6%, consolidándose como la franja con el nivel de default más alto de toda la población.

Quiénes miran: “Arreglate como puedas”

A pesar de que el volumen de préstamos en mora de las familias asciende a cifras billonarias (con un promedio de deuda morosa nacional de $2.490.084 por persona), la respuesta de la Casa Rosada ha sido la inacción absoluta.

Durante el mes de agosto, tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, catalogaron públicamente el sobreendeudamiento de los hogares como “un problema entre privados”. Caputo fue tajante al afirmar que “cada uno debe hacerse cargo de sus decisiones” respecto a las deudas. Incluso al ser consultado por las tasas superiores al 400% que aplican las plataformas Fintech, el titular de Hacienda se limitó a señalar que “son tasas abusivas pero no hay nada que les impida hacerlo”, descartando cualquier tipo de regulación o asistencia estatal.

Sin herramientas públicas de auxilio y con un mercado laboral precarizado, las familias bonaerenses y argentinas continúan atrapadas en una bola de nieve financiera que, lejos de detenerse, amenaza con seguir arrastrando a miles de trabajadores hacia la insolvencia irrecuperable.

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