El Rey VI junto a Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, en el Palacio de Marivent (Raúl Terrel / Europa Press)
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha convertido este jueves la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma en el eje de una intensa ofensiva institucional. Su objetivo ha sido trasladar la gravedad de la situación a dos de los principales escenarios políticos e institucionales: el Parlamento Europeo y la Jefatura del Estado. Primero lo ha hecho ante la Eurocámara, donde ha defendido que la entrada masiva registrada los pasados 30 y 31 de julio “no es una crisis migratoria al uso”, sino un episodio que ha puesto “en jaque” la integridad de Ceuta, de España y de Europa. Horas después, ha viajado a Palma para reunirse con el rey Felipe VI, que ha querido conocer de primera mano la evolución de una emergencia que, una semana después, sigue manteniendo a la ciudad lejos de la normalidad.
La primera parada de esa agenda ha sido una sesión extraordinaria de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE) del Parlamento Europeo, convocada para analizar las consecuencias de la avalancha de personas registrada la pasada semana en Ceuta. Impulsado por el presidente de la comisión, el eurodiputado del Partido Popular Javier Zarzalejos, el debate ha llevado por primera vez la crisis ceutí a la Eurocámara desde que se produjeron los hechos.
Lejos de presentar lo ocurrido como un episodio exclusivamente migratorio, Vivas ha tratado de convencer a los eurodiputados de que la situación afecta directamente a la integridad territorial de España y a la seguridad de la frontera exterior de la Unión Europea. “No es una crisis migratoria al uso. Es un episodio a través del que se ha puesto en jaque nuestra integridad: la de Ceuta, la de España y la de Europa”, ha afirmado. En esa misma línea, ha advertido de que “nuestra seguridad está en manos de un país tercero, Marruecos, que no reconoce nuestra soberanía”, uno de los mensajes más contundentes de toda su intervención.
El presidente ceutí también ha querido reflejar el impacto que la crisis sigue teniendo sobre la población. “Nuestra población se siente triste, impotente, inquieta, temerosa y preocupada”, ha dicho, antes de admitir que entre los vecinos persiste el temor a que pueda repetirse una situación similar. “Es inevitable preguntarse si esto volverá a producirse”, ha resumido.
Vivas reclama una mayor implicación de Bruselas
A partir de ese diagnóstico, Vivas ha dirigido sus principales reclamaciones a las instituciones comunitarias. Según ha explicado, entre 3.000 y 5.000 de las personas que entraron en la ciudad durante los días 30 y 31 de julio permanecen todavía en Ceuta, una circunstancia que mantiene tensionados los recursos disponibles y dificulta la recuperación de la normalidad.
“El hecho de que todavía no conozcamos las cifras exactas de las personas que permanecen en la ciudad pone de manifiesto la precariedad de medios con la que todavía se está actuando”, ha denunciado. A su juicio, Ceuta afronta “una emergencia humanitaria de enorme envergadura”, agravada por “alteraciones del orden” y por “un elevado riesgo para la seguridad ciudadana”.

El Rey VI junto a Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, en el Palacio de Marivent (Raúl Terrel / Europa Press)
Con ese escenario, el dirigente autonómico ha reclamado una mayor implicación de Bruselas. Ha pedido reforzar la frontera exterior de la Unión Europea, incrementar la presencia de agencias como Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la UE y agilizar la “expulsión inmediata” de los ciudadanos marroquíes que permanecen en situación irregular en Ceuta a través de la frontera del Tarajal.
La respuesta europea ha llegado de la mano del comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner, quien ha recordado que la gestión de la situación corresponde en primer lugar a las autoridades españolas, aunque ha asegurado que la Comisión Europea mantiene un contacto permanente con el Gobierno para evaluar sus necesidades y prestar apoyo cuando resulte necesario. Brunner también ha defendido que las medidas que se adopten no deben afectar al espacio Schengen y ha confiado en que España y Marruecos mantengan la cooperación para gestionar la situación.
A la sesión estaban invitados el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, aunque ninguno de los dos ha participado.
El respaldo del Rey a una Ceuta “con el alma en vilo”
Tras su intervención ante la Eurocámara, Vivas ha puesto rumbo a Palma de Mallorca para mantener un despacho con Felipe VI en el Palacio de Marivent. El encuentro, celebrado pocas horas antes de que el monarca viaje a Colombia para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente del país, ha servido para trasladar al jefe del Estado la situación que atraviesa Ceuta y recibir personalmente su respaldo.
Al término de la reunión, el presidente ceutí ha asegurado salir “reconfortado” por el mensaje de “ánimo, apoyo y cariño” que, según ha explicado, el Rey le ha pedido hacer llegar a toda la población ceutí. “Que el jefe del Estado haya querido transmitir un mensaje de ánimo, de apoyo y de cariño hacia Ceuta me parece especialmente relevante”, ha afirmado Vivas, quien ha agradecido públicamente ese gesto “en nombre de todos los ceutíes”.
El presidente autonómico también ha confirmado que Felipe VI mantiene su compromiso de visitar oficialmente la ciudad, aunque sin concretar una fecha. “El Rey está comprometido con la visita a Ceuta y la hará porque el Rey cumple con sus compromisos”, ha señalado.
Durante su comparecencia posterior al encuentro, Vivas ha querido subrayar que el despacho con el monarca tenía un carácter institucional y ha recordado que corresponde al Gobierno adoptar las medidas que la ciudad considera necesarias para recuperar la normalidad. “Evidentemente, el Rey no es el poder ejecutivo del Estado. El poder ejecutivo es el Gobierno de la nación”, ha explicado.
Entre las prioridades trasladadas al Ejecutivo ha situado la devolución “de manera inmediata” de quienes entraron irregularmente durante la avalancha por la frontera del Tarajal, una respuesta urgente para aliviar el colapso de los recursos de acogida y un refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que permita devolver la sensación de seguridad a la población. A medio plazo, también ha defendido nuevas actuaciones en medios personales, materiales e infraestructuras para “blindar la frontera de Ceuta”.
El Rey Felipe VI ha recibido la tarde de este jueves en el Palacio de Marivent de Palma al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, para departir sobre la crisis originada a raíz de la entrada de más de 70.000 migrantes procedentes de Marruecos en la ciudad autónoma.
En ese contexto, Vivas ha expresado su confianza en la capacidad de respuesta de las instituciones del Estado. “Vista la experiencia que hemos tenido el 30 y el 31 de julio, confiamos plenamente en nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y confiamos plenamente en nuestro Ejército para que esa nueva entrada masiva no se produzca”, ha asegurado.
El presidente ceutí ha reservado el tramo final de su comparecencia para reivindicar el carácter español de la ciudad y lanzar un mensaje de unidad. “Ceuta es España hasta la médula. Lo ampara la historia, lo acredita el derecho y lo quieren los ceutíes, todos los ceutíes, recen como recen y se llamen como se llamen”, ha subrayado. Ha definido la ciudad como un ejemplo de convivencia entre personas de distintos credos, culturas y orígenes y ha destacado que la sociedad ceutí “no pierde la entereza ni la calma”, pese a afrontar una situación que mantiene “el alma en vilo”. Antes de concluir, también ha expresado el “profundo pesar” de la ciudad por las víctimas mortales que ha dejado la avalancha, cuyo número, según ha indicado, podría superar el centenar.