El ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, analizó la parálisis institucional en el vínculo con la gestión de Javier Milei. Durante la charla, el funcionario desnudó la falta de canales de diálogo efectivos y apuntó con dureza contra el rol de Diego Santilli, a quien acusó de no responder ni siquiera los mensajes de WhatsApp ante las urgencias de los habitantes de nuestro suelo.
Bianco describió un escenario de asfixia política donde las puertas de la Casa Rosada permanecieron cerradas para los representantes bonaerenses. Al ser consultado sobre si existía algún interlocutor válido en el Gobierno nacional, el ministro fue tajante: “Muy pocos. ¿Alguien te atiende el teléfono? Muy poco, muy poco, muy poco”. En ese contexto, descartó de plano al vocero presidencial, Manuel Adorni, señalando que nunca tuvo competencias reales y apeló a la ironía sobre su reciente rectificación patrimonial: “había que inventar algunas cosas me parece más que rectificar”.
El funcionario bonaerense reconoció que, en los inicios de la gestión, mantuvo conversaciones con Guillermo Francos —entonces ministro del Interior—, aunque aclaró que esos encuentros se limitaron a una “cuestión de cortesía de atención política” que no se tradujo en soluciones concretas para las necesidades de la infraestructura o la producción provincial. “Yo iba a la Casa Rosada, planteaba mis necesidades, las necesidades de la Provincia de Buenos Aires, las instrucciones del gobernador… pero no hay vínculos por abajo con funcionarios de segundas o terceras líneas”, explicó.
Para el ministro de Gobierno, el bloqueo no fue un descuido administrativo sino una “definición política del Gobierno nacional”. Bianco recordó que el gobernador Axel Kicillof solicitó reuniones con el Presidente en reiteradas oportunidades sin éxito: “el gobernador públicamente le pidió cinco o seis veces reunión al presidente para tratar los temas de la provincia, nunca le contestó; no solo que no le contesta sino que lo insulta, le falta el respeto”.
Sin embargo, el tramo más incisivo de la entrevista ocurrió cuando Bianco focalizó su crítica en Diego Santilli. Según reveló el ministro, el diputado nacional del PRO, que ha manifestado sus aspiraciones de conducir los destinos de la provincia, ignoró sistemáticamente los pedidos oficiales de ayuda para destrabar financiamiento externo o gestionar recursos para el territorio bonaerense.
“Le pedí reuniones por WhatsApp con notas formales al ministro del Interior, a Santilli, nunca me respondió ni el WhatsApp ni las notas formales”, denunció Bianco en Lado P. El funcionario analizó que, si Santilli pretende posicionarse como una alternativa de poder en la Provincia, su actual indiferencia constituye un “error de estrategia política” que los vecinos recordarán en el futuro.
Para cerrar, el ministro de Gobierno proyectó el costo que esta falta de compromiso tendrá para el legislador nacional en una eventual campaña electoral: “me parece un error que él no se ocupe si él quiere ser gobernador… la gente le puede decir ‘pero fuiste ministro del Interior y no le atendías el teléfono a la provincia de Buenos Aires que tanto querés’”. Bianco remató la idea instando a la oposición a dejar de lado la disputa partidaria para enfocarse en la defensa de los recursos bonaerenses: “lo podrías haber trabajado, coordinado, articulado un poquito más con la provincia de Buenos Aires que tanto querés”.