El Día del Padre volvió a movilizar el consumo en Argentina, aunque con un escenario marcado por la prudencia. Según relevamientos nacionales, la mayoría de los compradores apostó por regalos tradicionales y de menor costo, priorizando promociones, cuotas y descuentos ante un contexto económico todavía ajustado.
Entre los productos más elegidos este año aparecieron indumentaria, perfumería, vinos, tecnología y pequeños accesorios, en una tendencia que se repitió en buena parte del país.
Sin embargo, en Necochea la postal del fin de semana dejó una imagen positiva para el comercio local. El centro mostró una fuerte circulación de personas, con locales concurridos y un movimiento sostenido especialmente durante el sábado y la previa del domingo.
Comerciantes de distintos rubros coincidieron en que, si bien el consumo fue más medido que en otros años, la fecha volvió a generar un repunte importante en las ventas y una recuperación del flujo comercial en una etapa clave para el sector.
La indumentaria y los artículos personales volvieron a liderar la demanda, aunque también hubo buen nivel de consultas y compras en perfumerías, vinotecas y casas de tecnología.
El comportamiento del consumidor mantuvo una lógica clara: gastar con más cuidado, comparar precios y aprovechar promociones bancarias o billeteras virtuales. Aun así, la fecha volvió a consolidarse como una de las más fuertes del calendario comercial.
En Necochea, el movimiento en el microcentro fue notorio y dejó un dato alentador para el comercio: más allá de la cautela económica, las fechas especiales siguen siendo un motor importante para sostener la actividad y atraer público a los negocios locales.