La tensión política e institucional en Necochea sumó un nuevo capítulo. Marcelo Schwarz, presidente del Honorable Concejo Deliberante, confirmó que solicitará una licencia de tres días a partir del próximo lunes, en el marco del conflicto de poderes que actualmente analiza la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
La decisión se da luego de que el cuerpo legislativo fuera formalmente notificado por el máximo tribunal provincial, que otorgó un plazo de cinco días hábiles para responder a la presentación realizada por el Departamento Ejecutivo, tras la insistencia del Concejo sobre la ordenanza vetada por el intendente Arturo Rojas.
El eje del conflicto gira en torno a la norma que otorgaba beneficios impositivos a veteranos de guerra de Malvinas. Desde el Ejecutivo sostienen que el Concejo avanzó sobre facultades propias del intendente, lo que derivó en la judicialización del caso bajo la figura de conflicto de poderes.
Schwarz ya había adelantado su intención de apartarse del proceso al argumentar que no acompañó ni la insistencia de la ordenanza ni el rechazo al veto. Esa posición derivó ahora en una licencia formal, una salida política que permitirá que la presidencia quede momentáneamente en manos del vicepresidente primero del cuerpo, Juan Cerezuela.
La respuesta del Concejo deberá ser presentada antes del próximo miércoles 24 al mediodía, fecha límite fijada por la Suprema Corte para que el cuerpo exponga sus argumentos jurídicos.
La licencia de Schwarz no pasa inadvertida en el escenario político local, ya que refleja la complejidad interna que atraviesa el deliberativo en una causa que excede lo político y se trasladó de lleno al plano judicial.
Ahora, con la presidencia provisoria de Cerezuela y la necesidad de construir una defensa institucional sólida, el Concejo enfrenta días decisivos en uno de los conflictos de poderes más sensibles de los últimos años en Necochea.