La relación entre La Libertad Avanza y el PRO atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el inicio de la gestión de Javier Milei. En medio de la polémica por la situación patrimonial de Manuel Adorni, el partido que lidera Mauricio Macri decidió elevar el tono de sus cuestionamientos y envió una advertencia pública que repercutió de inmediato en la Casa Rosada.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el PRO expresó: “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”. La frase fue interpretada como una señal de creciente malestar con la decisión de Milei de sostener al jefe de Gabinete pese a las investigaciones y a las críticas que se multiplicaron en las últimas semanas.
El pronunciamiento marca un nuevo capítulo en el distanciamiento entre el oficialismo y uno de sus principales aliados parlamentarios. Hasta ahora, el PRO había acompañado buena parte de las iniciativas impulsadas por el Gobierno, pero el caso Adorni comenzó a generar diferencias internas y abrió interrogantes sobre el futuro de esa alianza legislativa.
Desde el macrismo consideran que la continuidad del funcionario puede convertirse en un costo político para el proyecto libertario y afectar la agenda de reformas que impulsa el Ejecutivo. En ese sentido, algunos referentes del espacio ya habían cuestionado públicamente las explicaciones brindadas por Adorni sobre su declaración jurada y la existencia de fondos no declarados.
En la Casa Rosada, sin embargo, el respaldo presidencial se mantiene firme. El entorno de Milei sostiene que el jefe de Gabinete es una pieza clave en el funcionamiento del Gobierno y descarta, al menos por ahora, cualquier posibilidad de reemplazo. Esa decisión, no obstante, suma tensión con los sectores aliados que reclaman un gesto político para evitar que la crisis continúe escalando.
Mientras la oposición avanza con pedidos de investigación y analiza nuevas acciones en el Congreso, el mensaje del PRO dejó en claro que las dudas ya no provienen únicamente de los adversarios políticos del Gobierno. El desafío para Milei será ahora sostener a uno de sus funcionarios de mayor confianza sin poner en riesgo el respaldo de quienes hasta aquí fueron fundamentales para sostener su agenda parlamentaria.