Lejos de apaciguar la controversia por su situación patrimonial, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a quedar en el centro del debate tras brindar una nueva explicación sobre el origen de parte de sus bienes. En una entrevista televisiva, el funcionario sostuvo que durante años guardó un pendrive con criptomonedas valuadas en más de 500 mil dólares y definió ese dispositivo como "un trofeo".
La declaración surgió cuando intentaba justificar por qué una parte importante de esos activos no había figurado en sus declaraciones juradas originales. Según explicó, se trataba de una "billetera fría" donde había almacenado inversiones realizadas entre 2013 y 2018, que con el tiempo incrementaron notablemente su valor. El propio Adorni aseguró que el dispositivo quedó guardado durante años y que prácticamente se había olvidado de su existencia.
La nueva versión se suma a una serie de explicaciones que el funcionario brindó en las últimas horas para defenderse de las críticas. Días atrás había afirmado que junto a su esposa habían "ahorrado en negro, como muchos argentinos" y también relató que parte de sus primeras inversiones surgieron de dinero que encontró tras el fallecimiento de su padre.
Las sucesivas declaraciones, lejos de cerrar el tema, alimentaron nuevas dudas. Sectores de la oposición y distintos analistas cuestionan las inconsistencias entre las distintas versiones ofrecidas por el funcionario y las respuestas que había dado anteriormente en ámbitos oficiales. Incluso, algunos medios remarcaron que las explicaciones actuales difieren de las brindadas meses atrás sobre la composición de su patrimonio.
La controversia se produce en un contexto especialmente sensible. Adorni presentó recientemente declaraciones juradas rectificativas e informó activos que no habían sido incluidos originalmente, en paralelo con su adhesión al Régimen Simplificado de Ganancias impulsado por el propio Gobierno nacional.
En el oficialismo sostienen que todos los bienes tienen un origen lícito y que las rectificaciones responden a errores administrativos. Sin embargo, la imagen del jefe de Gabinete contando que durante años conservó un pendrive con criptomonedas por un valor superior al medio millón de dólares terminó generando un nuevo capítulo de una polémica que, por ahora, parece lejos de cerrarse.