El acto se desarrolló en el Salón de Actos del Palacio Municipal y reunió a autoridades locales, representantes del Colegio de Martilleros y distintos actores que siguieron de cerca un proceso que durante años estuvo atravesado por debates políticos y judiciales. La venta se concretó luego de que la Justicia habilitara la continuidad del procedimiento, dejando sin efecto los planteos que habían demorado la operación.
Durante la jornada, el intendente Arturo Rojas destacó el valor simbólico del momento y aseguró que se trató de "un día muy significativo para todos los necochenses". El jefe comunal recordó que el municipio atravesó un largo recorrido administrativo y judicial para llegar a esta instancia y sostuvo que la decisión de avanzar con la subasta respondió a la necesidad de encontrar una solución definitiva para un edificio que se había convertido en una postal del deterioro.
Rojas también defendió la estrategia impulsada por el municipio y afirmó que la ciudad no podía seguir permitiendo que uno de sus patrimonios arquitectónicos más importantes continuara degradándose. En ese sentido, remarcó que la intención es que la inversión privada permita recuperar el complejo y, al mismo tiempo, genere un fuerte impacto sobre el desarrollo turístico y urbano de todo el frente costero.
La protagonista de esta nueva etapa será A Toda Vela MAR S.A., empresa que ya tiene presencia en la ciudad a través de otros proyectos de inversión. Su representante, Oscar Merlo, había manifestado en los días previos a la subasta que el Casino "tiene mucha identidad" para Necochea y adelantó que el desafío será combinar la preservación del valor histórico del edificio con una propuesta moderna y sustentable que permita poner nuevamente en valor el lugar.
Merlo señaló además que la recuperación del complejo no debe pensarse de manera aislada, sino como parte de un proyecto más amplio que ayude a revitalizar toda la zona costera. La expectativa es que la inversión genere nuevas oportunidades para el turismo, la actividad comercial y la creación de empleo, devolviendo movimiento a un sector estratégico de la ciudad.
La operación comprende la sala de juegos, la ex confitería, el ex bowling, la pista de patinaje, sectores internos del complejo y el área de estacionamiento. El Teatro Auditorio quedó fuera de la venta y continuará bajo una administración independiente, mientras que algunos espacios públicos seguirán en la órbita municipal.
Más allá de que la subasta contó con un único oferente, desde el municipio remarcaron que el objetivo principal era destrabar una situación que llevaba años sin resolución y abrir la puerta a una inversión de magnitud. Para la gestión local, el verdadero desafío comenzará a partir de ahora, cuando deban transformarse las promesas y los proyectos en obras concretas.
La adjudicación a A Toda Vela MAR S.A. representa, para muchos, el cierre de una larga etapa marcada por la incertidumbre y el abandono. Para otros, es apenas el comienzo de un camino que pondrá a prueba la capacidad de recuperar uno de los edificios más emblemáticos de Necochea y convertirlo, nuevamente, en un símbolo de desarrollo y orgullo para la ciudad.