viernes 05 de junio de 2026 - Edición Nº690

NACIONAL | 5 jun 2026

Martín Tetaz propuso vivir en 15m² y las redes lo fulminaron

08:35 |El exdiputado de JxC, Martín Tetaz, salió a proponer microdepartamentos como "primer paso" para acceder a la vivienda. Las redes le recordaron que Argentina es 10 veces más grande que Japón y que solo él se sentiría cómodo con ese tamaño


Argentina tiene 2.780.400 kilómetros cuadrados. Japón, el país que suele citarse como referencia obligada para justificar los minidepartamentos urbanos, tiene 377.975. Casi diez veces menos con 122 millones de personas. En el archipiélago nipón, donde el espacio es genuinamente escaso y el precio del suelo es estructuralmente prohibitivo, vivir en 15 metros cuadrados tiene una explicación geográfica. En el país con una de las 8 mayores superficies territoriales del planeta, tiene otra: se llama crisis de acceso a la vivienda, salarios pulverizados y ausencia de políticas habitacionales. Pero Martín Tetaz, economista y exdiputado nacional de Juntos por el Cambio (con mandato finalizado en diciembre de 2025), encontró en esa realidad no un problema a resolver sino una oportunidad para ejercer su habitual “creatividad”.

En un video que circuló masivamente en redes sociales, Tetaz recorrió una obra en construcción junto al desarrollador Gabriel Maioli y salió a defender los llamados microdepartamentos, unidades de apenas 15 metros cuadrados que, según aclaró el propio empresario, técnicamente ni siquiera pueden ser consideradas departamentos en la Ciudad de Buenos Aires porque no alcanzan la superficie mínima exigida por la normativa vigente.

“La gente vive y está orgullosa de tener su primera vivienda”, sostuvo Maioli. Tetaz acompañó la idea y agregó: “Vos lo podés pensar como un punto de inicio. ¿Es más fácil iniciar y tener algo propio, relativamente barato? Sí, porque es lo más barato que podés conseguir”.

La escala Tetaz

Las redes sociales procesaron el argumento con la velocidad que suelen aplicar para este tipo de declaraciones.

En los comentarios de la publicación de Infobae en Instagram aparecieron cuestionamientos de todo tipo. “Romantizar el hacinamiento. No”, escribió un usuario. Otro resumió el malestar con una frase que rápidamente acumuló adhesiones: “Cómo llegamos del Procrear a esto. Comemos burro y vivimos en boxes”. También hubo quienes apuntaron al problema de fondo: “Para que la gente tenga acceso a la vivienda deben mejorar los sueldos y la calidad de vida, no achicar espacios”.

Sin embargo, los comentarios que más circularon fueron aquellos que llevaron la discusión hacia el terreno del humor. “En escala Tetaz serían como 150 metros”, ironizó un usuario. Otro remató: “Es perfecto para él que mide 1,60”. El chiste se viralizó rápidamente y convirtió la defensa de los microdepartamentos en un nuevo episodio de discusión pública sobre las condiciones materiales de vida que hoy enfrentan millones de argentinos.

Cuando la vivienda se compara con una zapatilla

El razonamiento de Tetaz se apoyó en una analogía con el mercado de zapatillas: así como existen distintos modelos para distintos bolsillos, también debería haber diferentes alternativas habitacionales.

El problema es que la vivienda no funciona como un producto de consumo cualquiera. No se cambia cada temporada ni se reemplaza fácilmente. Sus dimensiones, condiciones y ubicación tienen un impacto directo sobre la calidad de vida de quienes la habitan.

Equiparar el acceso a una vivienda con la variedad de un comercio de calzado fue precisamente uno de los puntos que más críticas recibió. Para muchos usuarios, el planteo implica naturalizar condiciones cada vez más precarias bajo la idea de que cualquier opción disponible debe ser celebrada simplemente porque existe.

Incluso el propio economista reconoció, en un instante de sinceramiento y sentido común, que la unidad presentada era “casi hasta una cochera con baño”. Pese a ello, insistió con la defensa del modelo como puerta de entrada al mercado inmobiliario.

La teoría y la realidad

La explicación de Tetaz contempla una secuencia ascendente: una persona compra un microdepartamento, construye patrimonio y luego utiliza ese activo como garantía para acceder a una vivienda más grande.

Sobre el papel, el mecanismo parece razonable. En la práctica, depende de una serie de condiciones difíciles de encontrar en la Argentina actual, como son ingresos estables, acceso al crédito, capacidad de ahorro y un mercado hipotecario sostenido en el tiempo.

En los comentarios también aparecieron cuestionamientos políticos. “Este es el mismo señor que metió a toda su familia en cargos del Estado”, escribió un usuario en la publicación. Las respuestas bascularon entre la ironía y la indignación por “militancia del ajuste”, y reflejaron una sensación compartida: que la solución al problema habitacional difícilmente pase por convencer a la sociedad de que vivir en espacios cada vez más reducidos es una aspiración deseable.

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