Lo que esperaba que fueran sobres coleccionables terminó siendo algo completamente distinto: el interior de la caja estaba lleno de saquitos de té.
La situación rápidamente generó sorpresa entre quienes vieron las imágenes, ya que el empaque aparentaba estar sellado correctamente y tenía características similares a las de un producto original.
Según trascendió, la compra habría sido realizada a través de una publicación online, aunque no se conocieron demasiados detalles sobre el vendedor ni sobre el origen exacto del producto.
El caso volvió a poner en discusión las precauciones que deben tomarse al momento de adquirir artículos relacionados con el Mundial, especialmente aquellos que se comercializan por redes sociales o fuera de canales oficiales.
Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, crece el interés por álbumes, figuritas y productos coleccionables, un fenómeno que también abre la puerta a distintas maniobras engañosas dirigidas a fanáticos y compradores desprevenidos.