Después de años de reclamos por el estado de la Terminal de Ómnibus de Necochea, el Honorable Concejo Deliberante de Necochea aprobó finalmente la concesión del espacio a la empresa ETON S.A., que tendrá a su cargo la explotación y remodelación del edificio durante los próximos 30 años.
La decisión fue votada por unanimidad durante la cuarta sesión ordinaria del cuerpo legislativo, aunque el debate estuvo lejos de ser un simple trámite administrativo. La discusión atravesó cuestiones vinculadas al turismo, el desarrollo urbano, la falta de inversiones privadas y la necesidad de modernizar uno de los principales accesos a la ciudad.
El proyecto prevé una remodelación progresiva de la terminal ubicada en avenida 58 y calle 43, manteniendo el funcionamiento habitual mientras avancen las obras. Entre las mejoras anunciadas aparecen nuevos sanitarios, baños accesibles, renovación eléctrica, modernización de calefacción, refacción de techos y la incorporación de cámaras de seguridad.
Desde el oficialismo defendieron la iniciativa como una oportunidad para recuperar un espacio históricamente cuestionado por su deterioro. La concejal Silvina Jensen Menna sostuvo durante el debate que la ciudad “necesita seguir dando vuelta la página” y valoró que el proyecto llegue de parte de personas vinculadas desde hace años a la actividad terminal y el transporte.
Sin embargo, desde distintos sectores opositores aparecieron reparos. Una de las principales observaciones estuvo vinculada a que la licitación tuvo un único oferente, una situación que volvió a encender cuestionamientos sobre la capacidad de Necochea para atraer inversiones privadas de mayor escala.
La concejal Eugenia Vallota advirtió durante la sesión que no es la primera vez que ocurre una situación similar y reclamó políticas más agresivas para incentivar la llegada de capitales al distrito.
El debate también abrió una discusión más profunda sobre el futuro urbano de la ciudad. Desde la Agrupación Comunal Transformadora, Juan Pablo De la Hera planteó que quizás era el momento de analizar el traslado de la terminal hacia otra zona de Necochea, teniendo en cuenta el crecimiento urbano y la proyección a largo plazo.
Por su parte, el concejal libertario Juan Cerezuela puso el foco en la necesidad de controlar el cumplimiento efectivo de las obras comprometidas. “Los pliegos pueden ser muy lindos, pero si no hay controles después queda todo en papel”, advirtió durante el tratamiento del expediente.
En paralelo, durante la misma sesión pasaron a comisión dos iniciativas vinculadas a la actividad comercial local. Una de ellas busca facilitar el pago de habilitaciones comerciales y la otra propone modificar el funcionamiento del Sistema de Estacionamiento Medido (SEM), reduciendo los días y horarios de cobro y destinando parte de la recaudación a obras y promoción del sector comercial.
Además, el cuerpo deliberativo aprobó proyectos de posicionamiento político vinculados a temas nacionales, entre ellos el rechazo a los cambios impulsados sobre el régimen de Zona Fría y una iniciativa relacionada con la prohibición del uso de celulares en cárceles.
La aprobación de la concesión marca así el inicio de una nueva etapa para la terminal local, aunque también deja abierto un debate que excede la obra en sí: cómo atraer inversiones, planificar el crecimiento urbano y definir qué modelo de ciudad quiere construir Necochea en las próximas décadas.