Mientras el Gobierno intenta bajar el tono del escándalo que rodea al jefe de Gabinete Manuel Adorni, la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito continúa acumulando nuevas pruebas y derivaciones. Este viernes, trascendió que la Justicia detectó nuevas billeteras virtuales vinculadas al funcionario y que el contratista Matías Tabar volvió a presentarse en Comodoro Py para aportar documentación y conversaciones relacionadas con las remodelaciones en la casa del country Indio Cuá.
Según se conoció, ya son cuatro las wallets cripto atribuidas a Adorni: Lemons, Bitso, Over y Binance. De acuerdo a información difundida en medios televisivos, los movimientos detectados en esas plataformas superarían los 100 mil dólares desde 2022 hasta la actualidad, en operaciones realizadas con activos digitales.
La aparición de estas nuevas cuentas se suma al conjunto de medidas de prueba impulsadas en la causa que lleva adelante el fiscal Gerardo Pollicita y que busca determinar si existió un crecimiento patrimonial injustificado por parte del funcionario y su entorno familiar. El expediente también investiga movimientos financieros, bienes y operaciones que, según trascendió, rondarían los 800 mil dólares.
En paralelo, Matías Tabar se presentó nuevamente ante la Justicia de manera espontánea para ampliar su declaración y aportar nuevos elementos vinculados a la obra realizada en la propiedad de Adorni ubicada en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. El contratista entregó facturas, remitos, presupuestos y capturas de chats relacionados con las tareas de remodelación.
Además, volvió a ratificar ante la fiscalía que el costo total de la obra alcanzó los 245 mil dólares y que los pagos fueron realizados en efectivo y en moneda estadounidense. Según explicó, el monto original de la refacción rondaba los 94 mil dólares, pero posteriormente se incorporaron nuevas compras, trabajos y modificaciones que elevaron significativamente el gasto final.
Entre la documentación presentada aparecen compras de mobiliario, artefactos y equipamiento para la vivienda. También trascendieron conversaciones que exponen el nivel de gasto durante las remodelaciones. En uno de los intercambios revelados, Tabar le comenta a Adorni que un aire acondicionado “se puede arreglar”, pero el funcionario responde: “No dejá, compro 6 nuevos”.
Otro de los puntos que generó mayor ruido político y judicial fueron los chats vinculados a los días previos a la declaración del contratista. Allí, según trascendió, Adorni le habría advertido que integrantes de su equipo lo contactarían “así estamos alineados” y le pidió disculpas “por el garrón”. En otra conversación, Tabar le respondió: “Por favor, que no me llamen. Me están quemando el coco”.
La investigación intenta determinar si existió un intento de influir sobre el testimonio del contratista, además de reconstruir el circuito de pagos y el origen de los fondos utilizados para las remodelaciones y otras operaciones patrimoniales bajo sospecha.
Pese al creciente volumen de información que aparece en la causa, el Gobierno mantiene el respaldo político a Adorni. En las últimas horas, el funcionario volvió a mostrarse junto al presidente Javier Milei y recibió gestos de apoyo de sectores del oficialismo, mientras el caso continúa escalando tanto en tribunales como en el plano político y mediático.