En el marco de su visita a Córdoba, el gobernador bonaerense Axel Kicillof participó este viernes de una actividad en la ciudad cordobesa de Cosquín, donde firmó convenios de cooperación cultural y universitaria con el municipio local y dejó un fuerte mensaje político contra el gobierno de Javier Milei. “Sin federalismo no hay país”, afirmó desde el emblemático escenario de la plaza Próspero Molina.
La visita del mandatario provincial estuvo cargada de simbolismo político. En medio de las especulaciones sobre una eventual proyección presidencial y las tensiones internas dentro del peronismo, Kicillof buscó mostrarse con dirigentes del interior y reforzar un discurso centrado en el federalismo, la defensa del Estado y las políticas públicas vinculadas a la producción, la educación y la cultura.
“Estoy emocionado y feliz de estar en este escenario de Cosquín. Le venimos a poner una firma a algo que es una hermandad entre Cosquín y el pueblo bonaerense”, sostuvo el gobernador durante el acto.
Junto al intendente local, Raúl Cardinali, firmó un convenio cultural y otro vinculado al programa Puentes, la iniciativa de la Provincia que impulsa centros universitarios en localidades sin sedes académicas para fomentar el arraigo y ampliar el acceso a la educación superior.

Cardinali también dejó definiciones políticas durante el acto. “Es un acto institucional pero la política trasciende a todo y también estamos haciendo política”, afirmó el jefe comunal. Y agregó: “Apoyo a la cultura como herramienta de cambio y que entendamos que no tiene que ser atacada, tiene que ser protegida y ser la base de transformación en el futuro”.
Kicillof aprovechó el escenario para cuestionar con dureza las políticas de ajuste del Gobierno nacional y apuntó directamente contra el discurso de la “motosierra” impulsado por Milei.
“Políticas de abandono en todo el país con esas políticas que eran para la casta. La motosierra le está rompiendo el laburo a la gente, la salud, la universidad y la cultura a nuestro pueblo”, lanzó ante el público.
En otro tramo de su discurso redobló las críticas: “No anda Milei. El problema no son ustedes, el problema es Milei”. Y sostuvo que “ya se están despabilando muchos argentinos sobre las consecuencias de sus políticas”.
El mandatario bonaerense buscó además vincular el ajuste nacional con el deterioro de áreas históricamente asociadas al peronismo, como la educación pública y la cultura. En ese marco, reivindicó las conquistas universitarias y trazó un puente entre la Reforma Universitaria nacida en Córdoba y las políticas impulsadas por Juan Domingo Perón para garantizar el acceso de los hijos de trabajadores a la universidad.
También destacó medidas de su gestión, como la ampliación del boleto estudiantil gratuito para universitarios y el programa Puentes. “Creemos que el Estado tiene que estar acompañando”, remarcó.
La presencia de Kicillof en Córdoba volvió a alimentar especulaciones sobre un eventual armado nacional del gobernador bonaerense de cara al futuro del peronismo. Sin embargo, el mandatario buscó bajarle el tono a esas interpretaciones.
“Este viaje generó litros de tinta, discusiones”, indicó. Luego explicó que el vínculo con Cardinali comenzó años atrás: “Creo que fue en 2022 que Raúl me escribió para el cumpleaños y empezamos a tener un intercambio donde surgieron posibilidades de cooperación y colaboración”.
Según relató, en enero intendentes cordobeses visitaron la provincia de Buenos Aires y desde entonces quedó pendiente la firma de convenios. “Queríamos venir para el festival pero no se pudo dar. Dijimos: tenemos que firmar los convenios”, explicó.
Finalmente, rechazó que su presencia en Cosquín forme parte de un lanzamiento político. “No estamos en campaña electoral. Vine a hacer lo que tenemos que hacer los que tenemos responsabilidad y militancia política”, aseguró.
Y cerró con una definición de fuerte tono doctrinario: “Los que venimos del peronismo militamos por un país con más producción, trabajo, salud, cultura y justicia social. Son cosas básicas” remarcó.