Por: Revista La Tecla
La conversación digital sobre el gobierno de Javier Milei atravesó en abril uno de sus momentos más críticos desde el inicio de la gestión. Según un relevamiento de Monitor Digital basado en el análisis de redes sociales, la Casa Rosada acumuló cerca de cuatro millones de menciones durante el último mes, con un nivel de negatividad que alcanzó el 72%. El dato marca un deterioro pronunciado en la imagen online del oficialismo y ubica a abril como el peor período reputacional desde diciembre de 2023.



El informe señala que, tras una etapa de relativa recuperación durante parte de 2025, el Gobierno perdió el equilibrio entre apoyos y rechazos. Actualmente, las menciones favorables representan apenas el 28,4%, mientras que las negativas llegan al 71,6%. Más allá del número puntual, el estudio destaca que no se trata de un hecho aislado, sino de una tendencia reciente en la que el respaldo digital cae y el rechazo vuelve a crecer con fuerza.

Uno de los cambios más relevantes del último mes fue el desplazamiento de la economía como eje central de la discusión pública. Aunque sigue siendo un tema importante, dejó de monopolizar la conversación y quedó relegada por debates políticos e institucionales. Las tensiones con el periodismo, las disputas de poder y los cuestionamientos vinculados a la Justicia comenzaron a ocupar un lugar predominante en la agenda digital.

Dentro de esa dinámica, el vocero presidencial Manuel Adorni apareció como una de las figuras más asociadas a la conversación negativa. Su nombre ganó centralidad en redes sociales en medio de discusiones vinculadas al rol del Gobierno, la ética pública y la relación con la prensa. El informe sostiene que esa exposición no impacta únicamente en su imagen personal, sino que se proyecta sobre la Casa Rosada y sobre la figura presidencial.
La nube temática analizada durante abril muestra que Javier Milei continúa siendo el principal eje de debate, acompañado por referencias a periodistas, conflictos políticos y menciones a organismos como el Banco Nación. También aparecen con fuerza temas ligados a la Justicia, denuncias y relaciones internacionales, lo que refuerza la idea de una discusión cada vez más atravesada por controversias institucionales.

Otro aspecto que preocupa al oficialismo es el crecimiento de categorías tradicionalmente sensibles. Justicia pasó de 6,6% a 9,2% en el peso de la conversación interanual, mientras que seguridad y corrupción también registraron aumentos. En contraste, la economía perdió participación respecto del año pasado, lo que sugiere un corrimiento del interés público hacia asuntos vinculados al funcionamiento político y al clima de conflictividad.
El Gobierno mantiene un alto nivel de visibilidad digital, pero enfrenta un escenario en el que la centralidad ya no funciona como fortaleza. Cuando la conversación pública está dominada por el cuestionamiento, la exposición puede convertirse en un factor de desgaste.