El presidente Javier Milei cierra abril con su imagen en el nivel más bajo desde que asumió el cargo. La aprobación cayó al 35,5% y la desaprobación trepó al 63%, según el relevamiento mensual Latam Pulse elaborado por AtlasIntel para Bloomberg News, cuyos datos circularon en las últimas horas.
El derrumbe es gigante si se considera que a comienzos de año la aprobación rondaba el 44% y el rechazo el 51,6%: en apenas cuatro meses, el saldo neto de imagen empeoró más de veinte puntos.
La tendencia viene de marzo, cuando la aprobación ya había caído a 36,4%, arrastrada por denuncias de corrupción, el aumento del desempleo y el escepticismo creciente.
El relevamiento cruza esa caída general con variables demográficas que revelan dónde se concentra el rechazo y dónde persiste el apoyo.
La brecha de género es el dato más contundente: entre los hombres la desaprobación alcanza el 52,3% frente a un 46,3% de aprobación, una diferencia estrecha.
Entre las mujeres, en cambio, el rechazo trepa al 72,9% y la aprobación se hunde al 25,4%, una distancia de casi 50 puntos que convierte a las argentinas en el segmento más crítico del presidente.
Por franja etaria, los jóvenes de 16 a 24 años son quienes más lo acompañan con un 44,1% de aprobación, mientras que el grupo de 25 a 34 años es el más distante, con apenas el 29,8% a favor.

La encuesta traza una correlación casi perfecta entre nivel de ingresos y respaldo presidencial. En el segmento de menores ingresos (menos de 630.000 pesos mensuales) la desaprobación llega al 82,4%, la cifra más alta de todo el estudio.
A medida que sube el ingreso declarado, mejora la imagen, porque entre quienes ganan más de tres millones de pesos, la aprobación supera al rechazo con 53% contra 43,9%.
Milei es, en términos socioeconómicos, un fenómeno sostenido por sectores medios-altos y altos, en un país donde la recuperación económica resulta ahora profundamente desigual, mucho más que durante administraciones anteriores.
Mientras la energía y la minería prosperan, la construcción y la manufactura muestran síntomas de recesión. La inflación mensual, que Milei prometió llevar por debajo del 1% durante este año, se mantiene cerca del 3%.
El desempleo subió al 7,5% a fines de 2025, el más alto para un cuarto trimestre desde la pandemia, y casi tres cuartas partes de los encuestados calificaron el mercado laboral como malo, mientras el 65% describió la economía de esa manera.
Regionalmente, el Norte Grande Argentino concentra el mayor rechazo con el 70,6% de desaprobación, seguido por el GBA con el 60,8%.
El interior de la provincia de Buenos Aires y el Centro son los territorios relativamente más favorables, aunque sin superar el 39,4% de aprobación en ningún caso.
CABA, donde Milei obtuvo resultados históricos en 2023, muestra hoy un 63,7% de desaprobación y apenas el 35,5% de aprobación, una inversión llamativa de su mapa electoral original.

La preocupación ciudadana más mencionada es la corrupción, seguida por el desempleo y la inflación. En ese clima, el acuerdo comercial con Estados Unidos, que en enero de 2025 era visto como una buena idea por casi el 60% de los argentinos, hoy recibe apoyo de apenas el 41%, y una mayoría creciente lo asocia al cierre de fábricas y pequeños comercios.
En cuanto al comportamiento electoral, los votantes propios de La Libertad Avanza en las legislativas de 2025 mantienen un 83,5% de aprobación, pero la práctica totalidad del resto del electorado (kirchneristas, izquierda, votantes en blanco) rechaza la gestión con porcentajes que van del 88% al 100%, confirmando una polarización sin zonas grises.