El intendente de San Cayetano, Miguel Ángel Gargaglione, participó junto a otros jefes comunales de una reunión en Lamarque donde se analizó la situación de los municipios, en un contexto de creciente preocupación por la caída de recursos y el aumento de la demanda social.
Tras ese encuentro, el mandatario planteó fuertes cuestionamientos al Gobierno nacional por el escenario que enfrentan las comunas. “El ahogo que están sufriendo los municipios no tiene que ver con malas administraciones, sino con una combinación de factores económicos que nos exceden”, sostuvo.
En esa línea, vinculó la situación a la baja en la recaudación, la merma en la coparticipación y el incremento sostenido de costos, factores que —según indicó— están afectando directamente el funcionamiento de los gobiernos locales.
Uno de los puntos más sensibles, remarcó, es la salud pública. El intendente explicó que el deterioro económico empuja a más vecinos a dejar el sistema privado y recurrir a los hospitales municipales, lo que genera una presión creciente sobre servicios que ya se encuentran exigidos.
Asimismo, advirtió sobre las dificultades para sostener el funcionamiento diario en un contexto inflacionario. “Se hace cada vez más complejo cumplir con las obligaciones y mantener los servicios”, afirmó.
Gargaglione también hizo referencia a la realidad de los municipios más pequeños, donde la dependencia de la coparticipación es clave. En ese sentido, señaló que cualquier reducción en esos recursos impacta de manera directa en la capacidad de respuesta.
En cuanto a los trabajadores municipales, reconoció la legitimidad de los reclamos salariales, aunque advirtió que el margen es limitado. “El reclamo es justo, pero hoy no tenemos con qué afrontarlo”, expresó.
Finalmente, cuestionó la falta de acompañamiento desde el Gobierno nacional y reclamó mayor articulación. “Hace falta más diálogo y una mirada más cercana a lo que ocurre en cada distrito”, concluyó.