Más allá del duro testimonio del gendarme, un dato político no pasó inadvertido: no hubo menciones ni agradecimientos a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), institución que habría tenido un rol clave en las gestiones para su liberación. Tampoco se registró la presencia de dirigentes vinculados a la entidad deportiva en la mesa principal.
Durante su intervención, el canciller Quirno agradeció “especialmente la colaboración de Estados Unidos, Italia, Israel, el Foro Penal y otras personas que quieren permanecer en el anonimato”, sin incluir a la AFA. Por su parte, Gallo evitó dar nombres propios y se limitó a expresar: “Agradezco a todas las instituciones que hicieron algo y a todo el Estado argentino. A toda la Argentina y a toda la Nación argentina”.
Visiblemente conmovido, el efectivo relató parte de lo vivido en la cárcel de “El Rodeo I”, donde permaneció detenido. “Es un lugar de bastantes torturas psicológicas y no es grato de contar”, expresó, y agregó con crudeza: “Hasta el último día fuimos ficha de cambio, y eso es feo”.
En ese marco, hizo un pedido público por quienes aún continúan privados de su libertad: “Hay 24 extranjeros más en El Rodeo I que están esperando ser liberados. Por favor, ayuden a esa gente. Esto no terminó. Hasta que no liberen a esos 24, yo no estoy libre”.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando relató cómo mantenía viva su identidad y su esperanza dentro del penal. “Defendí siempre mi bandera y canté el Himno Nacional no por ser gendarme, sino por ser ciudadano argentino”, afirmó.
Como símbolo de resistencia, contó una anécdota que conmovió a los presentes: “Derretía jabón celeste y blanco y hacía mi bandera. Era lo único que me hacía sentir que estaba en mi casa, en mi país”.
La conferencia fue encabezada por Monteoliva y Quirno, junto al jefe de Gendarmería y el propio Gallo, ya de regreso en territorio argentino. Mientras tanto, su testimonio dejó expuesta no solo la dureza de su cautiverio, sino también las tensiones políticas que rodearon las gestiones para lograr su liberación.