Por: necochea Digital
En la Comisión de Seguridad, los concejales libertarios pidieron revisar las cámaras municipales por un presunto “delito”. El episodio dejó expuesta una vez más la desconexión entre la gravedad de los problemas reales de la ciudad y las prioridades que elige discutir el bloque libertario.
El contraste es evidente: mientras crece la demanda social, los libertarios centran su energía en supuestas provocaciones simbólicas y debates que rozan lo anecdótico.
A la par de estos debates de bajo impacto, dentro de La Libertad Avanza ya comenzó la puja por quién será candidato a intendente en 2027. En el radar aparecen los concejales Juan Cerezuela y Eduardo Caballero, el titular local de ANSES Pablo Nosek y hasta el joven Yoel Acien, que ya desliza ambiciones futuras.
El problema es que esta “danza de nombres” contrasta con el pobre desempeño legislativo que vienen mostrando. Lejos de consolidar una agenda sólida, los libertarios parecen más ocupados en medirse internamente que en aportar soluciones concretas.
No es la primera vez que el bloque queda expuesto:
– Proyectos sin sustento legal: recientemente impulsaron una ordenanza para regular habilitaciones temporarias que ya existen desde 2018. Es decir, propusieron legislar sobre algo que ya está legislado.
– Contradicciones políticas: reclamaron apoyo municipal para el Servicio de Asistencia al Suicida mientras respaldan un gobierno nacional que recorta partidas en salud mental, hospitales y programas de prevención.
– Discursos grandilocuentes, resultados pobres: abundan los comunicados y las denuncias simbólicas, pero escasean los proyectos estructurales sobre empleo, vivienda, infraestructura o ambiente.
El episodio de la Marcha del Orgullo resume el estado actual del bloque libertario: más preocupado por alimentar la polémica que por construir una alternativa de gobierno seria. Pretenden administrar una ciudad compleja sin formación, sin experiencia y con una actuación legislativa que hasta ahora se caracteriza más por el desconocimiento normativo que por la elaboración de políticas públicas.
Mientras tanto, el “mareo de poder” ya se siente: se ven ganadores antes de competir, se imaginan ocupando el sillón municipal y se disputan candidaturas, cuando ni siquiera lograron demostrar solvencia en una banca del Concejo.
Necochea necesita gestión, planificación y conocimiento del Estado local.
Hoy, lo que exhibe La Libertad Avanza es otra cosa: improvisación, papelones legislativos y una carrera anticipada por el 2027 que parece más una interna de egos que un proyecto para gobernar la ciudad.