La jornada parlamentaria representó un nuevo avance en la agenda impulsada por el presidente Javier Milei, que busca introducir cambios estructurales tanto en el sistema judicial como en la política exterior y comercial del país.
En el caso de la Reforma Penal Juvenil, el proyecto propone modificar el régimen vigente para menores en conflicto con la ley, estableciendo nuevas pautas de responsabilidad penal y mecanismos de intervención judicial. Desde el oficialismo argumentaron que la iniciativa apunta a modernizar el sistema y dar respuestas a problemáticas vinculadas a delitos cometidos por adolescentes, mientras que sectores de la oposición manifestaron reparos por el impacto social y jurídico de la norma.
En paralelo, la Cámara baja también aprobó el acuerdo Mercosur–Unión Europea, que busca avanzar en la apertura de mercados y la reducción de aranceles entre ambos bloques. Para el Ejecutivo, se trata de una herramienta central para impulsar exportaciones y atraer inversiones, aunque el debate incluyó cuestionamientos sobre la protección de la industria nacional y las asimetrías económicas entre las regiones firmantes.
Ambos proyectos fueron girados ahora al Senado para su tratamiento definitivo. De ser ratificados, se convertirán en leyes que marcarán un nuevo capítulo en la estrategia política, económica y judicial del actual gobierno nacional.