Un hecho que se conoció en los últimos días dejó al descubierto la falta de control y los desmanejos en una de las áreas de la Usina Popular Cooperativa a la hora de autorizar la instalación de medidores para grandes empresas de la ciudad, evidenciando una anarquía en el control y la ejecución de los servicios desde la entidad que preside Marta Guariglia, quien no pareciera estar a la altura de las circunstancias para dirigir una de las instituciones más importantes de la ciudad.

Una nena de 6 años se encuentra en tratamiento médico y con estrés pos traumático, luego de haber tocado un alambrado de una obra en construcción que estaba electrificado.

Fue el propio padre de la menor el que hizo la denuncia ante la fiscalía N° 1, donde hoy se lleva adelante la investigación que podría dejar seriamente implicada en el aspecto penal y patrimonial a la UPC y a las propias autoridades.

La pequeña, mientras caminaba junto a su padre y un grupo de amigos por la calle 502 y 539, se acercó hasta un montículo de arena que estaba afuera de una obra en construcción y tocó el alambrado perimetral, lo que le produjo una fuerte descarga eléctrica en el brazo derecho y la hizo volar dos metros del lugar, según consta en la denuncia penal a la que accedió este medio.

De inmediato la trasladaron al hospital donde le suministraron Ibuprofeno pero, con el correr de los días, comenzó a sufrir trastornos emocionales que la llevaron a no poder dormir, hacerse pis en la cama y tener terror de pasar por la vereda donde se produjo el hecho.

Actualmente se encuentra en tratamiento con una pediatra, que ha solicitado una serie de estudios.
El padre se entrevistó con los propietarios de la constructora para informar la situación y su reclamo llegó hasta la Usina, donde se detectó que el medidor trifásico para la empresa había sido autorizado desde el área de División Comercial, sin exigir la habilitación correspondiente por parte del municipio y sin informar al área técnica para que haga las inspecciones correspondientes previo a otorgarle el servicio eléctrico.

En la misma causa, un empleado de la UPC testificó que ese día, ingresó un llamado a la línea de emergencias que atiende las 24 horas, dando cuenta que una niña había sufrido un accidente.
Cuando llegaron a la obra, comprobaron que había salidas del tablero primario trenzadas en el cerco sobre la arena y un alambre agarrado al caño de bajada de la caja donde va el medidor. Todo hecho de manera rudimentaria y sin haber sido sometido a la verificación de provisión del suministro de obra como se debe hacer según exige la reglamentación vigente.

Pudo haber sido una verdadera tragedia y la pequeña y su familia aún pagan las consecuencias de una absoluta negligencia y falta de control por parte de la entidad que proporciona el servicio eléctrico en la ciudad.

Después de la repentina muerte de Antonio Vílchez, en el año 2021, Marta Guariglia asumió la presidencia de la Cooperativa y en estos meses frente a la institución ha dejado en evidencia un desmanejo absoluto, tal vez por ignorancia o por reiteradas ausencias por viajes de placer, y la falta de conducción de una de las entidades más importantes de Necochea que cuenta con más de 45.000 asociados.

El espíritu cooperativo y solidario se ve empañando por estos días por “errores” que podrían costar vidas de vecinos y que manchan una vez más la historia de la UPC.

Actualmente, el hecho se encuentra en plena etapa de investigación y no se descartan allanamientos en las oficinas de 59 y 42, para poder reunir la documentación necesaria que permita avanzar en la causa, caratula hasta el momento como “Averiguación de Ilícito”.

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