Aprovechando la desolación y absoluta falta de alguien que cumpla funciones de seguridad durante la madrugada de este domingo cientos de personas participaron de una fiesta clandestina en la ribera del Río Quequén, más precisamente en la zona donde se encuentra la segunda estación del Vía Crucis camino a las Cascadas.
Pasadas las 2.30 según relatan los vecinos hubo un desfile de vehículos por el camino ribereño cuyos ocupantes participaron de una fiesta.
En el lugar donde se habría realizado dicho evento quedaron residuos, botellas, latas , bolsas de hielo y demás.
Esto preocupó a los vecinos, no sólo por los ruidos y el inesperado movimiento nocturno sino también por la posibilidad que el lugar sea elegido para otros acontecimientos similares.

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