El conflicto, que enfrenta a los dadores de carga (acopiadores y entidades rurales) con los propietarios de camiones, gira en torno a la actualización de la tarifa nacional de referencia. Los transportistas aseguran que la brecha entre lo que cobran y el costo del gasoil, los repuestos y los neumáticos hace que la actividad sea hoy “inviable”.
En el plano local, la Asociación de Transportistas de Cereales y Afines por sus Derechos (ATCADE) mantiene su concentración en el cruce de Circunvalación y Ruta 88, mientras que transportistas autoconvocados permanecen en Circunvalación y Ruta 227.
Mesa de negociación estancada
Del encuentro en la capital provincial participaron los actores principales de la cadena agroindustrial: Carbap, la Federación de Acopiadores, FETRA, ATCADE, CATAC y FATRAC. Pese a las horas de debate, no se logró unificar criterios sobre el porcentaje de aumento necesario para compensar la inflación de los últimos meses.
“Con las tarifas actuales no podemos cubrir ni los costos básicos de mantenimiento, mucho menos renovar las unidades”, señalaron desde los piquetes apostados en Quequén. La falta de consenso genera un clima de incertidumbre en plena cosecha, cuando el flujo de camiones hacia el puerto debería ser máximo.
Impacto en la logística portuaria
Si bien la circulación para autos particulares y camiones de carga general está garantizada, el movimiento de granos hacia Puerto Quequén y Bahía Blanca se encuentra demorado.