Luego de la reunión del gobernador Axel Kicillof con intendentes por la caída de la coparticipación y la preocupación por la sostenibilidad de las finanzas municipales, comienza a tomar dimensión la delicada situación que atraviesan los distritos bonaerenses. La advertencia del intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, encendió una alarma que empieza a replicarse en distintos municipios bonaerenses. A través de un mensaje público, el jefe comunal reveló que su distrito perdió cerca de 3 mil millones de pesos en concepto de coparticipación durante el último año, a lo que se suman otros 700 millones en lo que va del primer trimestre.
En ese contexto, Barrera llevó tranquilidad a los trabajadores municipales al asegurar que los salarios serán abonados en tiempo y forma, aunque aclaró que funcionarios y el Honorable Concejo Deliberante postergarán el cobro de sus haberes hasta que mejoren las condiciones financieras. La decisión deja entrever la magnitud del impacto que están teniendo los recortes en las arcas locales.
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Pero el caso de Gesell no es aislado. En diálogo con INFOCIELO, el intendente de Monte Hermoso, Hernán Arranz, fue aún más contundente y calificó la situación como “una catástrofe”. Según detalló, la caída de la coparticipación se da en un escenario donde los ingresos llegan muy por debajo de lo esperado incluso tomando como base un 2024 que ya había sido desfavorable.
Arranz explicó que, en términos interanuales, su municipio registra incrementos que no logran compensar la inflación real: “Enero 18%, febrero 12% y marzo 7%, contra una inflación que nosotros medimos en torno al 43%”. En ese marco, advirtió que el actual esquema de distribución de recursos hace inviable el funcionamiento de los municipios hacia adelante.
“El problema no es solo pagar sueldos. Para llegar, tendríamos que dejar de pagar seguros, precarizar la salud, olvidarnos de la educación y aun así no llegaríamos”, graficó el jefe comunal, marcando el nivel de ajuste que implicaría sostener las cuentas sin asistencia adicional.
En su caso, Monte Hermoso logra amortiguar el impacto gracias a una estructura de ingresos donde el 70% proviene de recursos propios y solo el 30% de la coparticipación. Sin embargo, Arranz cuestionó con dureza el criterio de reparto: “Nos siguen considerando un municipio de 10 mil habitantes, cuando en verano llegamos a 150 mil”.
Frente a este escenario, el intendente fue más allá y planteó incluso alternativas extremas para afrontar la falta de liquidez. En ese sentido, deslizó irónicamente (o no) la posibilidad de reeditar mecanismos similares a los “Patacones”, los bonos utilizados como cuasimoneda durante la crisis de 2001. Aunque aclaró que se trata de una idea personal que no fue planteada formalmente ni a otros intendentes ni al gobierno provincial, el planteo refleja el nivel de preocupación que empieza a crecer en el interior bonaerense.
La referencia remite inevitablemente a los bonos emitidos durante la crisis de 2001, utilizados como cuasimoneda para afrontar pagos en medio de la falta de liquidez, un escenario que, aunque aún lejano, comienza a aparecer en el radar de algunos jefes comunales.
A ese diagnóstico se sumó el intendente de Navarro, Facundo Diz, quien confirmó que la problemática se replica en otros distritos. “Estamos en la misma situación. Bajó la coparticipación, hay recesión y no nos mandan fondos, los subsidios que por ley el Gobierno nacional debería enviar”, señaló.
El jefe comunal advirtió además sobre el impacto directo en las finanzas municipales: “Estamos endeudándonos, con problemas terribles con los salarios, sin poder llegar a las paritarias y completar los sueldos como corresponde. Realmente es muy complicado el panorama”.
En esa misma línea, aunque con un escenario algo más contenido, el intendente de Las Flores, Fabián Blastein, aseguró que su municipio aún no atraviesa dificultades para el pago de salarios. “Hemos pagado a todos nuestros trabajadores municipales en tiempo y forma”, señaló, aunque reconoció que la caída de la coparticipación ya impacta en las finanzas locales.
El jefe comunal explicó que el distrito viene aplicando un fuerte seguimiento de sus cuentas y una optimización de recursos para sostener el equilibrio fiscal, en un contexto económico adverso. “Hay una gran recesión en toda la Argentina que impacta fuertemente en municipios del interior como el nuestro”, advirtió, al tiempo que remarcó el impacto en sectores como el textil, el calzado y el comercio, y la necesidad de reforzar la asistencia social.
No obstante, no todos los municipios atraviesan el mismo nivel de tensión. Según confiaron a INFOCIELO fuentes de distritos como Carlos Casares y Chivilcoy, si bien reconocen que la situación es compleja y que la caída de recursos es evidente, hasta el momento no han tenido dificultades para afrontar el pago de salarios.
El mapa, entonces, muestra una realidad heterogénea pero con un denominador común: la fuerte caída de la coparticipación y la incertidumbre sobre cómo sostener el funcionamiento municipal en los próximos meses. Con servicios esenciales a cargo, salud, educación y asistencia social, los intendentes advierten que el margen de ajuste es cada vez más estrecho y que, sin medidas de fondo, el cierre del año aparece como una incógnita.