El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, desplegó este sábado una intensa agenda internacional en la Uruguay que, más allá de lo institucional, volvió a alimentar las señales de posicionamiento político de cara al escenario electoral de 2027.
En la ciudad de Montevideo, el mandatario bonaerense participó de una cena con el presidente Yamandú Orsi y mantuvo reuniones con dirigentes de peso de la región, en una agenda que combinó gestión, articulación política y construcción de vínculos internacionales.
Durante su exposición en el IV Encuentro “Hay Otra Esperanza”, organizado por la Red Futuro, Kicillof dejó definiciones con fuerte contenido ideológico y proyección regional. “Una de las claves para el futuro de nuestra región estará en que los próximos gobiernos del campo popular lleguen con nuevas propuestas”, sostuvo, marcando la necesidad de “no ser tibios ni limitados” al momento de gobernar.
El panel de cierre del encuentro reunió a referentes del progresismo latinoamericano como Fernando Haddad, María José Pizarro, Verónika Mendoza y Gonzalo Winter, en una foto política que expuso la intención de consolidar un espacio regional frente al avance de la derecha.
En ese marco, el gobernador apuntó directamente contra el presidente Javier Milei: “En la Argentina estamos viviendo una etapa muy difícil, con un presidente que se propuso destruir el Estado y cambiar nuestros valores”, afirmó, al tiempo que vinculó su gestión con una “ultraderecha trasnacional”.
Lejos de limitarse a las críticas, Kicillof avanzó también en acuerdos concretos. Firmó junto al intendente de Montevideo, Mario Bergara, un convenio de cooperación internacional que busca coordinar políticas públicas y desarrollar capacidades conjuntas, además de una carta de intención orientada a mejorar el acceso a la alimentación y los sistemas de abastecimiento.

La agenda incluyó además encuentros con el secretario de Presidencia uruguayo, Alejandro Sánchez; el intendente de Canelones, Francisco Legnani; y la exvicepresidenta Lucía Topolansky, todos dirigentes vinculados al Frente Amplio.
Con este tipo de movimientos, Kicillof no solo busca fortalecer la cooperación regional, sino también mostrarse como un actor con proyección más allá de la provincia de Buenos Aires. En un contexto de reconfiguración del peronismo, su presencia en foros internacionales y su vínculo con líderes del campo popular empiezan a delinear un perfil que lo ubica como uno de los posibles candidatos presidenciales hacia 2027.