Desde el inicio, la audiencia estuvo marcada por declaraciones que expusieron el contexto de violencia de género que rodeaba a la víctima. Ante el tribunal, integrantes del círculo íntimo de Magalí —Felipe Vera (75), Stella Maris Gómez (66), Melina Vera (43) y Fernando Vera (40)— coincidieron en describir una relación atravesada por el control, la dependencia económica y un progresivo deterioro.
Uno de los testimonios más contundentes fue el de su hermana, Melina Vera, quien relató que Magalí no tenía autonomía sobre su vida cotidiana. Según detalló, debía pedir autorización incluso para gastos mínimos, en un contexto de control permanente por parte del acusado. “Para comprarse una batidora la volvía loca”, ejemplificó, graficando el nivel de sometimiento que padecía.
Además, señaló que durante 2024 la víctima había logrado separarse, aunque Cerfoglio insistió reiteradamente hasta retomar la relación, prometiendo cambios que, según los testimonios, nunca se concretaron.
La jornada también tuvo un momento de alta tensión cuando el acusado interrumpió el desarrollo del juicio, cuestionó los relatos al señalar que se estaban diciendo “muchas mentiras” y abandonó la audiencia, generando un clima de conmoción en la sala.
El proceso judicial continuará en los próximos días con la presentación de nuevas pruebas y testimonios, en un caso que conmueve a la comunidad y vuelve a poner en agenda la problemática de la violencia de género y los femicidios.