Según explicó el funcionario, el sistema se consolidó en los últimos años como una herramienta clave para canalizar las demandas de la comunidad.
“Cuando asumimos había alrededor de 20 mil llamados al año. Hoy estamos por encima de 60 mil, lo que demuestra que el vecino confía en el sistema y que hay respuesta”, señaló.
La línea 147 permite realizar distintos tipos de gestiones, desde reclamos por problemas urbanos hasta pedidos de servicios municipales.
Entre los más habituales se encuentran:
El sistema funciona mediante un software que deriva automáticamente cada solicitud al área correspondiente.
“Por ejemplo, si un vecino pide retiro de ramas, el reclamo se carga en el sistema y dentro de las 48 horas el servicio pasa a retirarlas”, explicó Haedo.
El funcionario remarcó que el sistema tiene un alto nivel de resolución.
“Hoy estamos en alrededor de un 85% de respuestas efectivas. Si el vecino llama tres veces y no le resolvemos el problema, deja de llamar. Por eso tratamos de dar siempre una respuesta”, sostuvo.
Además de la línea telefónica, también funciona el WhatsApp vecinal, donde los usuarios pueden enviar fotos o videos del problema para agilizar la intervención.
Uno de los temas recurrentes en los reclamos es la aparición de microbasurales en terrenos o descampados, una problemática que, según Haedo, también tiene un componente cultural.
“Muchas veces el municipio limpia un lugar y a las pocas semanas vuelve a aparecer basura. Ahí también necesitamos el compromiso de los vecinos”, señaló.
El funcionario recordó que el servicio municipal permite solicitar el retiro de elementos voluminosos antes de sacarlos a la vía pública.
Otro de los puntos abordados fue la presencia de vehículos abandonados en distintos barrios de la ciudad.
En estos casos, el municipio realiza primero una intimación al propietario. Si el vehículo no es retirado, se procede al traslado con grúa.
“En algunos operativos encontramos hasta 30 autos abandonados, que además de ocupar espacio público deterioran el entorno del barrio”, explicó.
En relación al estacionamiento medido, Haedo calificó la temporada como positiva en términos de funcionamiento y relación con vecinos y turistas.
Durante el verano se registraron miles de consultas y gestiones vinculadas al sistema, tanto en las oficinas municipales como por correo electrónico.
“El vecino se acercó mucho a preguntar cómo funcionaba, cómo cargar crédito o recuperar la contraseña de la aplicación”, indicó.
Entre las mejoras previstas, el municipio analiza reforzar la señalética y ampliar los medios de pago digitales para facilitar el uso del sistema.
El funcionario también reconoció que al inicio de la temporada hubo inconvenientes por la presencia de trapitos, especialmente en zonas turísticas.
“Durante los primeros días de diciembre hubo muchos, pero con la intervención de las fuerzas de seguridad la situación se fue ordenando”, explicó.
Actualmente, según indicó, en la mayoría de los sectores permanecen solo los cuidacoches habituales de cada temporada.
Haedo destacó que el objetivo del área es mantener un vínculo directo con la comunidad y responder a los reclamos en el menor tiempo posible.
“Somos funcionarios de calle. Si el vecino llama y no obtiene respuesta, deja de confiar. Por eso tratamos de estar presentes y dar soluciones”, concluyó.