Allí con las críticas al modelo económico del gobierno nacional: “Ya no hay lugar para fantasías ni voluntarismos. Incluso los economistas y comunicadores más admirados por la derecha caracterizan a este momento en términos de estanflación, la peor de las combinaciones: recesión e inflación. Desde Paolo Rocca a Cavallo, desde Mirta Legrand a Melconian, todos le están señalando al presidente lo evidente: la Argentina no va bien”.
En modo de sintensis, Kicillof retrucó: “La macro está mal y la micro está horrible. Los datos no dejan lugar a dudas: la Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico del Gobierno Nacional es un fracaso. Los datos demuestran que el relato de crecimiento, estabilidad y equilibrio que vende el Gobierno es una mentira”.
Luego se refirió a empresario pyme, al industrial, al comerciante, a los estudiantes, al emprendedor, entre otros y dijo: “No sos vos, es que hay un gobierno nacional que te abandonó, es el rumbo económico y su insensibilidad.
“Frente a este Gobierno Nacional, que de Nacional tiene solo el nombre, hace falta sumar fuerzas. No puede ser que cada sector o provincia quede sola negociando migajas o administrando la caída. Todos los que no queremos una sociedad rota, un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores, tenemos que sumar fuerzas” insistió.
Finalmente dejó un mensaje esperanzador y en clave nacional: “El sufrimiento no es necesario para crecer. Esto no es inevitable, no es una tragedia natural, no es un terremoto. El origen de este industricidio, de la destrucción de puestos de trabajo, la caída de la clase media y de que la
plata no alcance está en las decisiones políticas de Milei. En consecuencia, no estamos condenados a esta pesadilla. Hay otro camino” concluyó.