El gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó este lunes un convenio de colaboración que firmó a fines del año pasado con el CONICET. Se trata de un acuerdo para poner en marcha una serie de tareas vinculadas a la contaminación de la Costa Atlántica y el mar junto a una organización internacional. Qué dice la letra chica.
La iniciativa que se oficializó este lunes con el Decreto 128/26 surgió a fines de 2025 con la rúbrica del convenio entre el organismo científico y el Ministerio de Ambiente bonaerense. El objetivo es poner en marcha un sistema de observación marino-costero junto a la Red de Investigación de Estresores Marinos-Costeros en Latinoamérica y el Caribe (REMARCO), una organización que opera en casi 20 países de la región.
De acuerdo al plan de trabajo del acuerdo, el CONICET junto a la REMARCO van a desarrollar sistemas de monitoreo continuo de las condiciones del ambiente marino y costero, incluyendo las costas y zonas de transición. Para ello van a instalar estaciones en Santa Teresita, Villa Gesell, Mar Chiquita y Mar del Plata.
En particular, las autoridades buscarán obtener información valiosa sobre los llamados estresores que son aquellos factores, muchas veces vinculados a actividades humanas, que alteran el equilibrio ecológico y la salud de los océanos. En este sentido, van a monitorear la acidificación de las aguas, las floraciones de algas nocivas, los microplásticos y otros contaminantes emergentes y la eutrofización de los sistemas costeros y marinos.