Las perspectivas sobre la evolución de la actividad económica encendieron nuevas alertas tras conocerse un informe del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, que estimó en 99% la probabilidad de que la economía argentina salga de la fase expansiva en los próximos seis meses, un dato que anticipa un escenario prácticamente seguro de desaceleración o ingreso en recesión.
El dato surge del Índice Líder (IL), un indicador diseñado para anticipar cambios de tendencia en el ciclo económico y detectar los puntos de giro de la actividad. En enero, el índice registró una caída de 0,58% en su versión desestacionalizada y mostró también un desempeño negativo en la comparación interanual. Según el informe, el indicador resume el comportamiento de distintas variables clave y permite observar con mayor claridad la evolución del nivel de actividad al suavizar las fluctuaciones individuales de cada componente.
El retroceso del índice estuvo impulsado principalmente por la baja de los indicadores bursátiles, la caída de la producción industrial y el deterioro de la recaudación del IVA en términos reales. El investigador del CIF, Martín González Rozada, explicó que estos factores fueron determinantes en la caída del indicador durante el primer mes del año, reflejando señales de debilitamiento en sectores centrales de la economía.
El IL se construye a partir de diez variables económicas relevantes: los índices bursátiles como el Índice General de la Bolsa de Comercio y el Merval Argentina, ambos ajustados por inflación, el agregado monetario M1, el precio internacional de la soja, las ventas de autos a concesionarios, la recaudación de IVA real, el despacho de cemento al mercado interno, el Índice de Confianza del Consumidor y los índices de producción industrial vinculados a minerales no metálicos y siderurgia.

El informe impacta directamente sobre el discurso del gobierno de Javier Milei, que sostiene que la etapa más dura del ajuste económico ya quedó atrás y que la recuperación comenzaría a consolidarse durante este año. Sin embargo, los indicadores adelantados sugieren un escenario opuesto, marcado por el debilitamiento del nivel de actividad y el freno en sectores productivos estratégicos.
Los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) refuerzan este diagnóstico. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró caídas de 0,4% en octubre y 0,3% en noviembre de 2025 en comparación con el mes previo, acumulando dos meses consecutivos de retroceso. Además, el PBI mostró un crecimiento marginal de 0,3% en el tercer trimestre, luego de haber registrado una leve contracción de 0,1% en el segundo trimestre.
A nivel sectorial, los datos reflejan un deterioro más profundo. La industria manufacturera acumuló su quinto mes consecutivo en caída y registró una baja interanual de 8,2%, con fuerte incidencia en el resultado general. También se observaron retrocesos significativos en pesca (-25% interanual), comercio (-6,4%), construcción (-2,3%) y administración pública (-0,6%), sectores que explican gran parte del freno de la actividad.
Si bien en el acumulado anual la economía mostró una expansión de 4,5%, los analistas advierten que desde el pico alcanzado en febrero la actividad retrocedió 0,6% en términos desestacionalizados, lo que evidencia un virtual estancamiento durante 2025. A esto se suma la caída en sectores clave para el empleo, el estancamiento de los salarios y la pérdida de puestos formales, factores que anticipan un debilitamiento de la demanda interna y un escenario de menor dinamismo económico en los próximos meses.