La justicia por jurados volvió a ser protagonista en el Tribunal Criminal de Necochea. En una resolución que sorprendió a algunos presentes pero que fue unánime, un panel de doce ciudadanos declaró “no culpable” a Christian Rafael Zarza, quien llegó a juicio acusado de homicidio simple por un hecho ocurrido en enero de 2025.
El debate, que contó con la acusación del Fiscal Cipolletti, buscaba esclarecer lo sucedido en un descampado del barrio 53 Viviendas, donde Matías Cáceres (36) perdió la vida tras recibir una herida de arma blanca durante una violenta pelea que involucró palos y cuchillos.
La estrategia de la defensa y la propia declaración del imputado parecen haber sido la clave para la absolución. Zarza, quien fue trasladado desde la Unidad Penal de Batán para las audiencias, rompió el silencio con un testimonio cargado de emoción:
Vínculo personal: “El finado era mi amigo, yo no lo maté”, afirmó llorando ante el jurado, pidiendo justicia por la víctima.
La duda razonable: Durante el proceso, se mencionó a otro sujeto que habría estado presente en la escena del crimen y que, según la defensa, no fue debidamente investigado durante la instrucción de la causa. Esta “pista omitida” fue fundamental para que el jurado no alcanzara la certeza necesaria para condenar.
Al tratarse de un veredicto de “no culpabilidad” dictado por un jurado popular, la decisión es inapelable para la fiscalía. Tras la lectura del veredicto, el juez técnico ordenó la inmediata puesta en libertad de Zarza, quien ya se reencontró con sus familiares a la salida del Tribunal.