“Hoy se toma cada vez menos personal y hay mucha gente trabajando por fuera del marco legal; eso no le sirve a nadie”, sentenció González, quien aseguró que el objetivo no es quitar derechos, sino terminar con la incertidumbre que genera la litigiosidad laboral.
El peso de la estructura impositiva
Para el dirigente mercantil, la discusión laboral es solo una parte de un problema mucho más profundo en Argentina: la presión tributaria. González calificó de “disparate” los costos no salariales que afronta un empleador:
Carga Impositiva: “Sobre el sueldo de un empleado, se paga un 50% o 60% más en aportes. Es una cifra bestial”.
Falta de Transparencia: Criticó que gran parte de esos fondos se destinan a “mantener un estado deficitario” en lugar de traducirse en beneficios directos para el trabajador.
Reforma Integral: Instó a que, además de lo laboral, se debata una reforma impositiva que alivie al sector productivo.
Ni de un lado ni del otro: “Sentido Común”
González lamentó la grieta que domina el debate actual y llamó a buscar consensos donde tanto el empleador como el empleado salgan beneficiados. “Parece que tenemos la necesidad de estar de un lado o del otro, y no se trata de eso. Una sociedad funciona cuando las dos partes mejoran; si no, el sistema se rompe”, reflexionó y pidió que “se trabaje de una forma con sentido común para que le sirva tanto al empleador como al empleado”.
Desde la Cámara Comercial esperan que el tratamiento en la Cámara de Diputados arroje una ley que brinde la “seguridad jurídica” necesaria para que el comerciante de Necochea vuelva a contratar personal sin temor a que ello se convierta en un problema legal a futuro.