El ensayista Agustín Laje, muy cercano al presidente, también suele advertir constantemente sobre los peligros de la baja natalidad.
Esta cruzada discursiva ha generado fuertes críticas desde la oposición, quienes acuñaron el término despectivo "libervirgos" para señalar una paradoja evidente: gran parte de la cúpula del Gobierno y sus principales defensores no tienen hijos ni parejas estables.
El listado de funcionarios sin descendencia incluye al propio presidente Javier Milei, a su hermana y Secretaria General, Karina Milei, a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y a la diputada Lilia Lemoine, famosa por impulsar el polémico proyecto de "renuncia a la paternidad". Referentes como el citado Agustín Laje, Nicolás Márquez (sin nuevas parejas ni descendencia tras su divorcio) e Iñaki Gutiérrez también encajan en este perfil.