El decreto de veto será dado a conocer oficialmente este miércoles, aunque la determinación ya había sido anticipada por el propio Rojas, quien calificó los cambios impulsados por la oposición como “antirreglamentarios, ilegales e irresponsables”. Desde el Ejecutivo sostienen que las modificaciones alteraban las reglas del proceso en plena marcha y podían ahuyentar a posibles inversores interesados en la recuperación del histórico complejo.
La ordenanza vetada introducía cambios de peso en la normativa original. Entre ellos, la imposición de plazos obligatorios para iniciar obras de demolición o restauración, la intervención directa del Concejo para autorizar la cesión del boleto de compraventa y la limitación de los beneficios fiscales únicamente al comprador original. Además, se proponía la creación de un Fondo de Reparación Histórica, administrado con fuerte participación legislativa, para definir el destino de los fondos provenientes de la subasta.
Para el oficialismo, estos puntos implicaban un avance del Concejo sobre atribuciones propias del Ejecutivo y una señal política que podía generar incertidumbre jurídica. En contrapartida, desde la oposición defendieron las modificaciones como mecanismos de control y transparencia sobre una operación de alto impacto económico y urbano.
Con el veto, Rojas no solo anuló los cambios sino que reafirmó su estrategia de conducción del proceso, centralizando las decisiones clave en el Ejecutivo municipal. La subasta del Casino, prevista para el 11 de febrero en el Salón de Actos de la Municipalidad, se realizará así bajo la Ordenanza 12.009/25, sin las condiciones adicionales impuestas por el Concejo.
El episodio expone una disputa de fondo sobre el rol del Legislativo local y el control político de una de las decisiones más sensibles de la gestión. Mientras el Ejecutivo apuesta a garantizar previsibilidad para atraer inversiones, la oposición acusa al gobierno de cerrar el debate y concentrar poder. En ese escenario, el futuro del Casino se convirtió en un nuevo campo de batalla política en la ciudad.