Desde la central obrera señalaron que Tránsito no es una fuerza de seguridad y que su tarea se circunscribe al ordenamiento vehicular, la prevención de accidentes y la señalización, además de dar intervención a las autoridades competentes cuando la situación lo amerita. En ese marco, advirtieron que pretender que los inspectores realicen desalojos, persecuciones o decomisos implica empujarlos a actuar fuera del marco legal.
“El planteo de que ‘hagan algo’ sin respetar los límites que fija la ley es pedirles, directamente, que la incumplan”, sostienen desde la CGT, que interpretan estas exigencias como una maniobra de impacto político antes que una búsqueda real de soluciones a los problemas de convivencia urbana.
El comunicado también reivindica el rol de los trabajadores municipales, remarcando que cumplir la ley no equivale a mirar para otro lado, sino a actuar con responsabilidad institucional y cuidando tanto a los vecinos como a quienes cumplen funciones públicas. En ese sentido, alertaron que discursos que promueven acciones irregulares exponen innecesariamente a los empleados a conflictos y sanciones.
Uno de los párrafos más duros apunta contra el concejal Caballero y el resto del bloque libertario, a quienes la CGT les reclama mayor seriedad, conocimiento de las normativas vigentes y un debate político que apunte a soluciones concretas, en lugar de consignas “pensadas para la tribuna”.
Finalmente, la CGT Regional Necochea advirtió que este tipo de cuestionamientos públicos no solo perjudican a los trabajadores municipales, sino que también erosionan la confianza de la comunidad en el Estado local, al desacreditar áreas que cumplen funciones esenciales dentro de los límites que establece la ley.
El documento fue firmado por Oscar Peralta y Demian Ledesma, secretarios generales, y Roberto Gómez, secretario de Prensa de la CGT Regional Necochea.