Valiante no es un recién llegado ni un outsider del sistema que hoy cuestiona. Fue parte activa del gobierno de Facundo López, una de las gestiones más cuestionadas por los vecinos de Necochea, marcada por el deterioro de los servicios públicos, el desorden administrativo y múltiples conflictos con cooperativas y proveedores. Desde ese lugar, tuvo responsabilidades concretas que nunca terminó de aclarar.
Durante aquella etapa, su nombre quedó vinculado a denuncias de cooperativas que señalaron manejos irregulares, pedidos de cheques por servicios inexistentes y retención de herramientas. El caso de la Cooperativa Aires Necochea fue uno de los más resonantes: su presidenta denunció que se solicitaban pagos por fletes que en realidad realizaban vehículos municipales, lo que terminó llevando a la cooperativa a una crisis financiera y a la pérdida de su matrícula nacional.
Pese a ese antecedente, Valiante hoy se presenta como referente de la “nueva política” libertaria. Sin embargo, su discurso choca con los hechos. En materia de obras y recursos, critica a Rojas por la falta de respuestas nacionales, pero omite mencionar que el actual gobierno nacional —alineado con su espacio político— recortó fondos clave para provincias y municipios, afectando áreas sensibles como seguridad, salud e infraestructura. Hasta el momento, no se conocen gestiones concretas de Valiante ante Nación que hayan beneficiado a Necochea.
También cuestionó problemáticas estructurales como la falta de agua o el estado de las calles, sin reconocer que muchas de esas situaciones son consecuencia directa de gestiones anteriores, incluida aquella de la que formó parte. Paradójicamente, fue la administración de Rojas la que realizó la inversión más importante en décadas para mejorar el sistema de abastecimiento de agua, dando respuesta a un problema histórico heredado.
A esto se suma la polémica por las cápitas de PAMI, donde Valiante reconoció públicamente que la derivación de fondos del Hospital Municipal a una clínica privada significó un negocio, lo que reavivó sospechas sobre el uso político de recursos sensibles para el sistema de salud local.
En definitiva, antes de erigirse como fiscal de la gestión actual, Mariano Valiante debería explicar su propio pasado, su rol en una administración que dejó profundas secuelas y las irregularidades que aún hoy generan dudas. Sin esa autocrítica, sus discursos suenan más a confrontación oportunista que a una propuesta real para los problemas de Necochea.