Uno de los que se expresó fue el dirigente de la Unión Cívica Radical, Alberto Esnaola, quien realizó un análisis que combinó una dura condena al régimen chavista con una advertencia clara sobre los límites que imponen las normas internacionales.
Esnaola calificó al gobierno venezolano como “un régimen que viola la soberanía popular, que es autocrático y que no respeta los derechos humanos”, y lo responsabilizó por haber generado “una de las peores tragedias sociales” de la región. En ese marco, recordó que Venezuela “había sido un faro democrático”, contrastando su pasado institucional con la situación actual.
Sin embargo, el dirigente radical sostuvo que el debate no puede centrarse exclusivamente en la figura de Nicolás Maduro. “Lo que está en discusión es la vigencia del derecho internacional”, remarcó, y advirtió que no pueden vulnerarse principios fundamentales como la autodeterminación de los pueblos y la soberanía de los Estados en nombre de supuestos “valores superiores”.
En esa línea, Esnaola afirmó creer en “un estado de derecho para la comunidad de las naciones” y defendió “el no uso de la fuerza como medio de resolución de conflictos”, marcando una posición crítica frente a cualquier acción unilateral que desconozca las normas que rigen las relaciones internacionales.
Al referirse puntualmente al accionar de Estados Unidos, describió el episodio como “la extracción o el secuestro, si se quiere, de Maduro por parte de fuerzas norteamericanas que entraron y salieron de Venezuela”, aunque aclaró que, a su entender, “no se puede hablar de una invasión ni de un cambio de régimen”, ya que el poder real continúa en manos de dirigentes como Diosdado Cabello y Delcy Rodríguez.
Finalmente, Esnaola alertó sobre el contexto global que se está configurando a partir de este tipo de acciones. En ese sentido, advirtió sobre el surgimiento de “un nuevo orden internacional” que podría resultar “más injusto y más autoritario”, con consecuencias imprevisibles para la democracia, la soberanía de los Estados y la estabilidad mundial.
Las declaraciones del dirigente radical se suman a un debate que también atraviesa a la política local, donde las miradas sobre Venezuela oscilan entre la condena al régimen chavista y la preocupación por el respeto irrestricto al derecho internacional y a las reglas que sostienen el sistema global.