

En un acto por la entrega de sables y medallas en el Colegio Militar, Javier Milei realizó un discurso en el que se refirió por primera vez al secuestro del gendarme catamarqueño Nahuel Gallo, quien se encuentra arbitrariamente detenido en Venezuela desde el 8 de diciembre. "Fue detenido por las Fuerzas de Seguridad a cargo del dictador criminal Nicolás Maduro, por el único delito de visitar a su pareja y su hijo", comenzó diciendo el Presidente.
Y añadió: "Exigimos su liberación inmediata y agotaremos todas las vías diplomáticas para devolverlo sano y salvo a la Argentina". Mientras tanto, el Gobierno acelera las gestiones diplomáticas con el objetivo de aumentar la presión sobre Maduro para que permita el regreso del gendarme argentino.
Lo cierto es que tras los comicios en Venezuela, Milei condenó el proceso electoral y reconoció la victoria que se atribuye el candidato opositor Edmundo González Urrutia. Como consecuencia de ello, Maduro rompió relaciones diplomáticas con Argentina, que quedó sin representación consular en la embajada en Caracas, de manera tal que Brasil asumió el resguardo de dicha residencia.
En este marco, se complican las gestiones para la liberación de Gallo, por lo que las autoridades locales ya pidieron apoyo a Brasil. Al mismo tiempo el Ejecutivo nacional busca abrir otros canales. Por la vía del canciller argentino Gerardo Werthein, intenta sumar interlocutores internaciones y la ayuda de organismos multilaterales.
Lo cierto es que Diosdado Cabello, el ministro del Interior de Venezuela y segundo con mayor poder después de Maduro, se refirió al tema algunos días atrás, confirmó que el gendarme se encuentra detenido en Venezuela y lo acusó de querer ingresar al país como espía argentino.
El gobierno de Nicolás Maduro afirmó que el gendarme argentino Nahuel Gallo, secuestrado por las fuerzas del régimen el pasado 8 de diciembre, está siendo procesado por supuestos "planes terroristas" que comprometerían al presidente Javier Milei, y a su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Según el canciller venezolano, Yvan Gil, el gobierno argentino "ha cometido un grave error" y "ha dejado innumerables pruebas físicas que los compromete en un plan terrorista", aunque no ofreció detalles ni pruebas verificables de estas acusaciones.
A través de la red Telegram, Gil afirmó que Milei y Bullrich "fueron descubiertos con las manos en la masa tratando de introducir elementos violentos en Venezuela". Además, justificó el secuestro de Gallo diciendo que "se quiso infiltrar" en el país y que está siendo procesado "con pleno respeto al Estado de derecho y la justicia venezolana".
Desde Argentina, la ministra de Seguridad acusó al régimen madurista de utilizar el secuestro de Gallo como parte de una estrategia para acumular rehenes y garantizar su impunidad. "Creemos que están acumulando prisioneros para protegerse de haber robado un gobierno", afirmó Bullrich.
Según la ministra, la dictadura de Maduro estaría tomando como rehenes a personas extranjeras, incluidas turistas, de cara a la toma de posesión prevista para el próximo 10 de enero, para cuando está previsto el regreso de Edmundo González, el legítimo ganador de las últimas elecciones.
Bullrich calificó a Gallo como un "prisionero de guerra", prometió asegurar su regreso a Argentina "como sea" y advirtió al régimen venezolano que deberá "atenerse a las consecuencias" si no libera al gendarme. "Secuestrar a un gendarme argentino no te hace fuerte, te muestra desesperado. La Argentina no se somete a tiranos", expresó Bullrich.