

Según Alejandro Bidegain, presidente del bloque, la creación de este nuevo tributo resulta "inadmisible" y responde a fines meramente recaudatorios. "Nosotros no estamos de acuerdo con la creación de un nuevo tributo, nos parece inadmisible que una tasa que está siendo cuestionada en varios municipios sea incluida en la nueva Ordenanza Fiscal Impositiva", afirmó.
La UCR considera que esta tasa representa una carga injustificada para los vecinos, ya que encarece el combustible en el distrito y genera un impacto en el costo de vida local. Esta preocupación es compartida por otros municipios donde la tasa fue propuesta, y donde su justificación ha sido objeto de controversia. En este contexto, el bloque radical se mostró firme en su postura de detener el tratamiento de la Ordenanza Fiscal hasta que se elimine la tasa del proyecto.
Gonzalo Diez, concejal de la UCR, remarcó: "No estamos dispuestos a continuar analizando esta ordenanza si no se considera eliminar esta nueva tasa de la discusión, por considerarla abusiva".
La oposición de la UCR marca un punto crítico en el proceso de aprobación de la Ordenanza Fiscal Impositiva, una herramienta clave en la planificación financiera del municipio para el próximo año. La postura de los concejales radicales abre un nuevo debate en el Concejo Deliberante sobre la necesidad de explorar otras fuentes de financiamiento para el mantenimiento vial que no impliquen una carga adicional sobre los contribuyentes.
En las próximas reuniones, se espera que el oficialismo defina si mantiene la tasa en el proyecto o considera alternativas para lograr consenso con los bloques opositores y avanzar en la aprobación de la ordenanza.