Debido a problemas logísticos y una caída en la producción de este combustible, las gasolineras del interior de la provincia suspendieron la venta de GNC por 30 horas. Esta medida también afectó a expendedoras en otras partes del país y alcanzó a industrias con contratos de modalidad interrumpible. Pasado el mediodía del martes, las distribuidoras de energía informaron que se levantaron las restricciones y el suministro de los puntos de venta comenzó a normalizarse.
En Necochea, Camuzzi Gas ordenó la suspensión de las ventas en cuatro estaciones de servicios de las 7 que ofrecen este combustible, por lo que desde las 9 de la mañana del lunes, un 60% del servicio se vio interrumpido en medio de la cuarentena estricta ordenada por el gobierno nacional para contener la segunda ola de COVID-19.
Según informaron fuentes de la empresa, la decisión de interrumpir el suministro fue por una “reducción en la inyección del combustible en el sistema troncal, por problemas con la provisión que llegaba desde Bolivia”. También se debió a conflictos sindicales de los trabajadores portuarios que impidieron las operaciones de regasificación en las terminales Escobar y Bahía Blanca, donde se estacionaban barcos con combustible importado.

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