A 14 años del asesinato que conmovió al vecindario y a la ciudadanía en general, aparecen como dato a tener en cuenta para desentrañar la trama, un cenicero grande de cristal con puntas que desapareció de la vivienda de la calle 61 entre 32 y 34. Con dicho elemento podría haber sido golpeada en la zona frontal la víctima mientras estaba sentada en la cama de su habitación.
Asimismo, la ausencia en la casa de una imagen de la Virgen María, que luego se halló en el interior del féretro que guarda los restos de Mónica Graciela Neila (Foto), cuando se hizo una exhumación de su cuerpo a los fines de reunir más pistas a la investigación.
La causa está archivada a la espera de nuevos elementos de prueba y el amplio expediente se encuentra en la Unidad Funcional de Instrucción Nº 30, a cargo del fiscal Roberto Mirada(quien hoy ya se encuentra jubilado).
El principal sospechoso del caso, un conocido empresario local que estuvo sindicado como posible autor del crimen, permitió que le extrajeran sangre para cotejarla con las manchas encontradas en la escena del hecho.
Además, aportó información precisa y comprobable que, en definitiva, colaboró con la causa judicial y en ningún momento se lo pudo involucrar en el violento episodio acontecido en la madrugada del jueves 21 de setiembre de 2006.
Ese comerciante dijo ante la Justicia que cuando se producía el hecho, viajaba rumbo a Buenos Aires y que, inclusive, alertaba al teléfono de emergencias de la Policía, sobre la concreción de un accidente, llamado que fue constatado como tal por los investigadores y también en cuanto al horario en el que se realizó.
Desde la Fiscalía entonces se reconoció que existóa “frustración” por no haber logrado esclarecer el enigmático caso, en cuyo proceso de investigación también se llevó a cabo una escena del crimen para intentar reconstruir aquella trágica madrugada en la que murió Neila.
De ese trabajo minucioso surgió que habrían sido dos los sujetos que participaron del asesinato, pero en el avance de la pesquisa no su pudo comprobar ninguna hipótesis al respecto ni tampoco se logró determinar quiénes fueron “los protagonistas” de esa noche de violencia y muerte en la vivienda de calle 61 al 1300.
La técnica, denominada secuencia fáctica del hecho, implicaba un reconocimiento del escenario del asesinato y con todos los elementos de prueba existentes, la reconstrucción de los incidentes.
Fue así que se pudo determinar que, a diferencia de lo que se pensó en un primer momento, Mónica Neila no fue atacada mientras dormía. Según el estudio, la mujer habría sido golpeada en la cabeza con un objeto contundente cuando se encontraba sentada en la cama.

UNA TESTIGO VITAL QUE YA NO ESTA

En cuanto a Irma Cacace(su madre), que al momento del fallecimiento de su hija tenía 73 años, se supo de fuentes confiables que sufriría de algunos problemas de salud y meses después dejó de existir.
La madre de la víctima todavía eta considerada una testigo “clave” y que podría guardar información “vital” para el esclarecimiento del caso. La Fiscalía utilizó las armas más punzantes de la investigación para que la mujer ofreciera pistas concretas de cómo se desarrollaron los hechos.Sin embargo nunca se logró un avance de la pesquisa por esa línea.
El deceso de Mónica Neila se habría producido entre las 6 y las 8 de la mañana del 21 de setiembre de 2006, y según relató Irma Cacace a la Policía, ella se retiró de su domicilio a las 6.30 de esa mañana para cumplir con sus obligaciones laborales y cuando volvió a las 14.30 se encontró con el terrible cuadro.
Las declaraciones testimoniales de Cacace también crearon algunas dudas entre quienes llevaron adelante el trabajo de investigación.
La causa judicial está archivada por el momento y la única posibilidad que se “reactive” es obteniendo una confesión contundente sobre cómo se produjo el crimen y que esos dichos, lógicamente, coincidan con muchos detalles rescatados durante la pesquisa.
El caso Neila, por ahora se suma a otros casos impunes como lo sucedido con Adriana Celihueta, ya no quedan casi con vida protagonistas cercanos a familia de la víctima hallada muerta en su casa. Claramente se supone será otro femicidio sin esclarecer en Necochea, camino que parece empezar a transitar el homicidio de Alejandra Fiorito.*Archivo Política Necochea/Producción Lucía Colombo PN