El Presidente tenía previsto asistir a la cumbre internacional con varios de sus funcionarios, pero finalmente la delegación será acotada. Guillermo Francos se quedará en la Argentina para supervisar el desarrollo del trámite legislativo

El presidente Javier Milei partirá este miércoles por la noche rumbo al G7, que se realizara en la región italiana de Apulia; mientras que, en ese mismo momento, se prevé que en Buenos Aires el Senado esté terminando de votar la Ley Bases y el Paquete Fiscal.

Con los proyectos enviados por el Gobierno a inicios de enero ya en el tramo final de su discusión legislativa, luego de largas y arduas negociaciones con la oposición “dialoguista”, el mandatario nacional dejará el país para participar de la cumbre que reunirá a los máximos líderes internacionales.

Reacio a este tipo de organismos multilaterales, el libertario aceptó la invitación a este evento por su cercanía con la anfitriona del encuentro, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que este año está a cargo de la presidencia del grupo.

El jefe de Estado argentino tenía previsto viajar junto a una nutrida comitiva oficial, integrada por su vocero, Manuel Adorni, y los ministros de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, y de Defensa, Luis Petri, entre otros importantes funcionarios.

Sin embargo, de acuerdo con lo que precisaron fuentes gubernamentales, las autoridades nacionales debieron cambiar los planes debido a que cada invitado a la cumbre tiene un número limitado de personas para acreditar.

Por este motivo, se decidió que la delegación esté integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de su Consejo de Asesores Económicos, Demian Reidel, y los equipos de ceremonial y audiovisual, que en este último caso está encabezado por Santiago Oría, documentalista personal.

El Presidente y sus acompañantes despegarán a las 22:30 del miércoles desde el Aeroparque Internacional Jorge Newbery, a bordo del avión oficial, un lujoso Boeing 757-256 comprado en 2022, durante la gestión de Alberto Fernández.

Luego de hacer una breve escala en Roma para recargar combustible, el mandatario aterrizará al día siguiente en el Aeropuerto Internacional Karol Wojtyla, en la ciudad de Bari, a poco más de 50 kilómetros del lujoso resort Borgo Egnazia, donde llevará adelante el encuentro del poderoso G7.

Por su parte, aunque no participará de ese evento, la canciller Mondino colaborará desde la Argentina con las posibles reuniones bilaterales que podría mantener Milei y unos días después hará su propio viaje a Suiza, para asistir a la Cumbre de la Paz organizada por el presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky, quien resiste los ataques de Rusia.

Luego, la ministra de Relaciones Exteriores tiene previsto trasladarse a la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos, para la próxima reunión del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, una organización creada en 1961 por la Asamblea General de la ONU.

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